¿Pueden los cantantes o bandas cristianas participar en premiaciones de música secular?

¿Pueden los cantantes o bandas cristianas participar en premiaciones de música secular?

Con esta entrada finalizo esta breve serie de 5 partes, donde he compartido algunas preguntas del capítulo “12 preguntas que me suelen hacer”, que es con el que finalizo mi ebook: “El cristiano ante la música secular”. Como ves, son 12 preguntas y solo he compartido 5 de ellas con el fin de motivarte a que lo adquieras. Estas 5 preguntas apenas constituyen el 10% del ebook, por lo que aún queda el 90% a leer de un tema que puede serte útil si eres pastor de iglesia, líder juvenil, padre de familia, integrante de equipo de alabanza o un cristiano que desee moldear sus convicciones musicales. La pregunta que compartiré hoy es la número 12 y dice así:

¿Pueden los cantantes o bandas cristianas participar en premiaciones de música secular?

El Grammy Latino es el mayor premio de la industria de la música secular a nivel iberoamericano. Emulando las premiaciones de los Grammy estadounidenses, desde 2000 se premia la música latina y desde 2002 se incluyó la categoría a la música cristiana. ¿Es correcto entonces que los ministerios musicales sometan a evaluación sus producciones para intentar obtener el premio? Depende. Como dije en la respuesta anterior, en el cristianismo las motivaciones son muy importantes a la hora de definir si algo es bueno o es malo. Por lo tanto, todo aquel que quiera participar del Grammy Latino u otra ceremonia premiada debería examinar sus motivaciones y preguntarse: ¿por qué quiero obtener el premio? ¿Por qué quiero estar en dicha plataforma? ¿Es porque tengo un deseo desmedido de ser reconocido, alcanzar popularidad y ser famoso o porque dicho galardón podría abrirme puertas para influenciar con el evangelio y de forma más amplia a mi generación?

Hace unos años vi una entrevista que un medio de comunicación cristiano le hizo al cantante español Marcos Vidal y dónde le preguntaron acerca de las premiaciones a las que me estoy refiriendo. Él dijo que en un país como España —donde hay poco porcentaje de creyentes— ganar el Grammy Latino le hacía mucha ilusión por las puertas que podrían abrirse para poder testificar a una mayor audiencia. Vamos, quienes conocemos la trayectoria ministerial de Vidal y su compromiso con su iglesia local, no dudaríamos de la sinceridad de sus palabras y bueno, al final, ganó el Grammy Latino en 2016.

Hace unos meses un amigo cantante lanzó una producción musical de gran calidad. Resulta que después de que me obsequió su disco, tuve un sentir muy particular que no me dejó en paz durante varias semanas. Así que cuando tuve la oportunidad de conversar con él, le dije algo como esto: “Fulano, lo que te voy a decir a continuación no lo tomes de parte del Señor ni como una profecía personal. Lo que he sentido desde hace varias semanas acerca de tu grabación es que no debes meterla a los Grammy ni a los Premios Arpa. Algo me dice que si lo haces podrías exponerte a tentaciones de orgullo y de vanagloria que probablemente no estés preparado para enfrentar. Así que esto es lo que quería decirte, que tú no necesitas participar de esos premios para que Dios te levante ni para consolidar tu ministerio. Lo que necesitas es buscar más del Señor, serle fiel y esperar que él te siga levantando como la ha estado haciendo todos estos años”.

Mi punto es que lo que yo le aconsejo a cantantes y bandas es que antes de meter sus grabaciones al Grammy o a cualquier otro tipo de premiación secular, examinen concienzudamente sus motivaciones. Si en oración y consejo pastoral descubren que verdaderamente tiene buenos motivos, ¡adelante!, participen. Sin embargo, si fuera el caso de que descubren que hay rasgos de “vanagloria” (1 Juan 2:16), entonces sería mejor no exponerse a ese tipo de plataformas.

Otro elemento a considerar en todo esto del Grammy Latino, es que hay ciertas realidades detrás que hacen que estos galardones estén más orientados al marketing que a otra cosa. Yo no digo que no se pretenda premiar a lo mejor de la industria o que las grabaciones nominadas no posean la excelencia requerida y mucho menos, que haya alguna clase de sesgo a la hora de escoger el ganador. No, pero amigos que han trabajado en compañías cristianas me han confirmado que las disqueras no necesariamente inscriben en la categoría de Mejor Álbum Cristiano a las mejores producciones, sino aquellas que, siendo excelentes, les conviene mercadear en los meses posteriores a la premiación. Esto si un cantante o banda forma parte de un sello discográfico. Pero ¿qué de quienes no forman parte de uno? Aunque no es imposible lograr una nominación, es más complicado para quienes son independientes. En este sentido, los ministerios musicales deben tener expectativas realistas acerca de la posibilidad de ser nominados y tener mucho cuidado de no desanimarse o resentirse por no ser considerados para el galardón.

Un último elemento que considerar es el hecho de que, si un cantante o banda es nominado al Grammy o a cualquier otro premio secular, en teoría debería asistir a la ceremonia de premiación, la cual la mayoría de las veces es televisada. Y, aunque el Grammy al Mejor Álbum Cristiano es entregado antes de la ceremonia, aquí entra en juego el tema de si es correcto que un cantante o banda cristiana asista a este tipo de eventos ya que se equipara a un concierto secular. Por lo tanto, ¿es correcto ir? Yo creo que mi respuesta a la pregunta No. 9 se aplica y, por ende, puede que no sea apropiado asistir debido a que los shows que suelen realizar contienen un alto contenido de sensualismo e incluso, paganismo que, francamente, no es correcto presenciar.

El caso más notorio de un cristiano asistiendo a este tipo de ceremonias fue el de la cantante Natalie Grant, quien estaba nominada a la categoría cristiana y que se salió de la ceremonia del Grammy estadounidense en 2016 a causa de algunos de los puntos del programa. Aunque después ella aclaró que se salió antes de la boda masiva que se llevó a cabo y donde casaron a 33 parejas homosexuales y heterosexuales en vivo y en directo, la pregunta es legítima: ¿es correcto que un cantante o músico cristiano presencie este tipo de shows? ¿Un cristiano debería sentarse a ver bailes sensuales, incitaciones a la vanagloria y la glorificación del pecado? Obvio que no.

Para terminar, puede que algunos podrían estarse preguntando si esto de participar en ceremonias premiadas aplica también a los Premios Arpa, los Dove Music Awards en EE.UU. u otras premiaciones a la música cristiana. ¿Es correcto que sometan sus producciones a nominación? Yo estoy consciente de las críticas de algunos pastores ante este tipo de premiaciones; sin embargo, no hay ninguna base bíblica para afirmar que concursar en este tipo de ceremonias es pecado o contrarias a las enseñanzas del evangelio. De nuevo: lo bueno o malo de participar en este tipo de eventos estriba en las motivaciones. En este sentido, si alguien tiene motivaciones puras, ¿por qué no inscribirse? Y bueno, si tuviera motivaciones impuras yo no lo le comendaría entrar, sino recordar las palabras del apóstol Pablo: “nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” (Filipenses 2:3, RV60).

Para leer las primeras páginas del libro “El cristiano ante la música secular” o adquirirlo de forma digital, simplemente da clic aquí:

Noel Navas.

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