emailRespondiendo la pregunta de un lector del blog.

Como es usual algunos lectores me escriben a info@laaventuradecomponer para compartirme sus inquietudes. En esta oportunidad un lector me escribió preguntándome algunas cosas relacionadas con dedicarse de lleno a la música y a desarrollar una carrera musical. Les invito a leer su correo electrónico y la respuesta que le di. Espero les oriente también a ustedes.

Aquí está el email:

“Hola Noel, mi nombre es Daniel y desde hace unos meses estoy siguiendo tu blog, el cual es increíblemente interesante. Sobre todo para alguien a quien le apasiona la composición como yo.

Desde hace varios días quería escribirte para contarte mi historia. Desde pequeño comencé a soñar con ser cantante y dedicar mi vida a este ministerio, inspirado por supuesto por los cantantes de ese momento: Juan Carlos Alvarado, Marcos Witt, Marco Barrientos y otros; sin embargo, nunca me comprometí con el canto ni con aprender algún instrumento. Eso sí, desde los 11 años compongo canciones. Creo que he escrito unas 200 hasta el día de hoy. El punto es que ha sido hasta hoy que tengo 21 que he despertado al hecho de que lo que quiero hacer con mi vida es dedicarme a la música.

Tanta ha sido mi determinación de hacerlo que hace unos 6 meses me mudé del interior del país, dejé mi iglesia y ministerio, y me mudé a San Salvador. Todo con tal de moverme en la dirección y el llamado que siento hacia la música, la alabanza y la adoración. Francamente no ha sido fácil, sobre todo porque he tenido que comenzar desde cero y sin conocer a nadie. Eso sin contar el factor económico. Actualmente estoy trabajando duro y en mi poco tiempo libre estudio en una escuela de música cristiana los fines de semana.

El punto es que me gustaría tu valoración de lo que te he contado debido a que veo que eres una persona comprometida con la música y la composición. La verdad me sería de gran ayuda tu consejo ya que pienso que podrías darme algunos consejos y dirección. Sinceramente entre más pronto me respondas, mejor. Me serviría mucho.

Gracias y bendiciones para ti.

Daniel”.

Esta fue mi respuesta:

“Daniel:

Gracias por escribirme y hablar tan bien del trajo que intento hacer por la composición de canciones. Gracias de verdad.

Con relación a tu historia y al esfuerzo que has hecho durante el último año, pues déjame felicitarte. Me asombra tu determinación y arrojo ante la aventura que implica mudarse a la capital y seguir en pos del llamado que sientes de parte del Señor.

En primer lugar quiero decirte que definitivamente tienes un llamado a la composición de canciones. Lo noto porque has escrito más de docientas, entiendo que sin saber tocar un instrumento. Como siempre he dicho: a la música no le importa nuestra preparación musical, a veces ella tiene tantas ganas de salir que brota (en ocasiones a borbotones) sin importar que no sepamos tocar. ¿Sabes? Conozco músicos destacados que jamás han escrito una sola canción. Ahora, imagínate tú que sin ser músico has escrito tanto, francamente veo en ti un llamado a la composición y al ministerio musical. Claro, esto no significa que el camino que tienes por delante va a resultar fácil.

Algo muy importante de entender en cuanto al llamado al ministerio musical es que no todos quienes lo sentimos nos dedicaremos a tiempo completo o nos sostendremos económicamente de la música. Lastimosamente en países como el nuestro es muy difícil lograrlo. Conozco muy pocas personas en El Salvador cuyos ingresos económicos provienen directamente de esta faceta.

A mi modo de ver, principalmente sabiendo que tienes 21 años, tú deberías estudiar música pero simultáneamente una carrera profesional. Con esto no te quiero desanimar y asegurar que no puedes sostenerte económicamente de la música, claro que podrías, pero es mejor prevenir que lamentar. Recuerda que eres hombre y según nuestra cultura somos quienes tenemos la mayor responsabilidad económica en el hogar. En unos años te casarás y formarás una familia, por lo cual tus ingresos deberán ser acordes al sostenimiento que deberás proveer. En ese sentido, te recomiendo que a la par de tu carrera musical estudies una carrera universitaria que te permita recurrir a ella si se diera el caso que tus ingresos provenientes de tu llamado musical no sean suficientes.

Eso por una parte. Por el otro lado, debes entender que el llamado al ministerio musical tiene muchas ramificaciones. Algunos se dedican a ministrar el canto y la música en una congregación local. Otros a la docencia, enseñando canto o a tocar un instrumento. Otros a la producción musical. Y en casos como el de los compositores, a proveer canciones a otros ministerios musicales, sino es que a una combinación de todo lo anterior.

Sinceramente, y por lo que he visto a lo largo de los años, déjame decirte que la mayoría de personas llamadas a la música desarrollan sus ministerios en la iglesia local. Nunca graban ni viajan por las naciones ministrando la alabanza. Esa es una realidad. Lastimosamente muchos cantantes y músicos creen que si tienen un llamado musical significa que grabarán un disco, viajarán por el mundo y se convertirán en celebridades. No, eso no sucederá en la mayoría de los casos.

Peor aun algunos creen que el éxito en el ministerio musical se consigue fácil y sin esfuerzo. Que solo es cuestión de grabar y ¡pum! vendrán las invitaciones y se harán famosos. No, el ministerio musical requiere mucho trabajo y dedicación. Sobre todo quienes sientan este llamado deben saber que el éxito ministerial no se mide por las grabaciones o invitaciones; sino que sin importar la rama musical en la que se desenvuelvan saben que están dentro de la voluntad de Dios. Sea que desarrolles tu ministerio en una iglesia local, enseñando a otros a cantar o a tocar un instrumento, ¡o viajando por las naciones!, lo importante es saber que estás dentro de la voluntad de Dios independientemente del lugar donde estés.

Probablemente mis palabras no eran las que tú esperabas escuchar, pero es mi manera de pensar en cuanto a aquellos que desean dedicarse de lleno a la música y tienen una edad como la tuya.

Gracias por haberme escrito. Te animo a que sigas adelante y a que me envíes tus canciones. Me gustaría oírlas y evaluarlas. Si ellas fueran muy pero muy buenas, y si posteriormente tú me lo autorizas, podría enviárselas a amigos que están por grabar y a lo mejor ellos escogen alguna para sus grabaciones. Pienso que más de una de esas docientas que has escrito podrían tener potencial de grabación. Esperemos que sí.

Adelante y sigamos en contacto, cualquier cosa estoy para servirte.

Noel Navas”.