Principios fundamentales de composición (Quinta parte)

Principios fundamentales de composición (Quinta parte)

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No. 3. El principio de la cuenta bancaria: antes de hacer un retiro su cuenta deberá tener fondos.

Todos tenemos una cuenta bancaria. Hasta los niños. Recuerdo la primera cuenta de ahorros que tuve. No recuerdo la razón por la cual la abrí. ¡Ah, sí! Mi mamá quería enseñarme el hábito del ahorro. Ella misma me llevó al banco, al ya desaparecido Banco Ahorromet. Al llegar le dijo a una señorita que quería abrir una cuenta para mí y al instante le dio un formulario que inmediatamente llenó. Hicimos fila y unos minutos después estábamos ante la ventanilla donde mi madre depositó 25 Colones. Ahora con El Salvador dolarizado serían unos 2 Dólares con 85 Ctvs. ¡Casi nada! Je.

¡Qué difícil es cultivar el hábito del ahorro! ¿No le parece? Aun así la verdad es que todos tenemos una cuenta bancaria. Hasta los niños. “¡Eh… mire! La verdad es que yo aún no tengo una” dirá alguien. Bueno, hasta usted que dice que no tiene una, tiene una… ¡USTED!

Nuestra vida es como un banco con distintas cuentas de ahorro. Observe algunas de las que ya posee dentro suyo:

Cuenta de ahorros espiritual.

Aquí está depositada toda su riqueza espiritual. Algunos afirmarán que esta bóveda es su espíritu. Y así es. Usted abona algo cada domingo que asiste a la iglesia y comparte con sus hermanos en la fe. Remesa algo más cada vez que lee las Escrituras y tiene el hábito de orar todos los días. Esto entre muchas otras cosas más que podría hacer.

Cuenta de ahorros intelectual.

Aquí está depositada toda su riqueza intelectual. Algunos concluirán que esta cuenta es su mente. Y tienen razón. Todo lo que usted ha aprendido está almacenado en las bóvedas de su memoria. Lo más significativo y lo no tan significativo, lo que ha escuchado, visto y leído a lo largo de su vida está allí protegido.

Cuenta de ahorros emocional.

Aquí está depositada toda su riqueza emocional. Algunos pensarán que ésta bóveda está en el alma. Y sí, volvieron a acertar. Aquí están todas las emociones y sentimientos que su personalidad ha aprendido a percibir y a expresar. Están su temperamento y sus actitudes frente a la vida. Todo cuanto ha vivido está asegurado dentro de la bóveda emocional.

Cuenta de ahorros corporal.

Aquí están depositadas todas sus capacidades físicas. Para quienes creen que esta bóveda está en el cuerpo, así es, la identificaron bien. Aquí residen todas sus habilidades y destrezas motoras. Todas las que ha aprendido desde el kindergarten, los movimientos finos y los trazos gruesos, lo que ha acumulado al practicar algún ejercicio hasta las destrezas que descubrió al iniciarse en ese nuevo deporte.

Cuenta de ahorros relacional.

Aquí está depositada toda su riqueza relacional. Para quienes creen que estos recursos están dentro del corazón, así es, allí están. Aquí atesoramos a todas las personas y objetos que valoramos. Dios, nuestro cónyuge, hijos, familia, amigos íntimos, amigos no tan íntimos, personas en general, etc.

La verdad es que todas estas cuentas componen su banco. Por cuestiones didácticas he separado cada una de las bóvedas, pero en la práctica es muy difícil diferenciarlas. Todas están interconectadas entre sí y constituyen una sola cuenta. Todas son usted y usted es todas. Usted es el banco. Por lo tanto, si desea convertirse en un buen compositor debe practicar el hábito del ahorro. Debe remesar constantemente a estas cuentas si es que espera disponer de recursos suficientes cuando llegue el momento de escribir una canción.

“¡Espere, espere!” me dirá alguien, “¿cómo es eso que necesitaré recursos para componer? ¿Acaso necesito dinero para hacerlo?” No, no me refiero a recursos financieros, sino a recursos espirituales, emocionales y físicos que necesitará invertir cuando llegue la hora de componer. ¿O qué? ¿Pensó que componer era barato? Claro que no. Usted invierte riqueza interna cada vez que compone. Esto no tiene nada que ver con dinero, tiene que ver con su vida misma y con los tesoros que ha acumulando y sigue acumulando mientras vive en la Tierra. Si usted ha practicado el hábito del ahorro sus canciones no carecerán de fondos. Si usted posee recursos, su canciones no tendrán límites; si no los tiene, muy probablemente componer le será dificultoso. Muéstreme un compositor prolífico, que escribe letras profundas y con sentido, que componga melodías y ritmos ingeniosos, y yo le mostraré a alguien que ha comprendido la importancia hacer depósitos en el banco.

Si usted desea practicar el Principio de la cuenta bancaria por favor tome nota de las siguientes recomendaciones:

Deposite todos los días.

Una de las cosas más tediosas en mi país con respecto a los bancos, son las largas filas que se forman antes de poder realizar alguna transacción. En su caso particular, nunca tendrá ese problema. ¡Usted es el banco! Por lo tanto, no tema abonar cada vez que lo desee. ¿Cómo se remesa en su propia vida? Bueno, de cualquier de las siguientes maneras:

-Cuando dedica tiempo a solas para estar en la presencia de Dios.
-Cuando aparta un tiempo para leer, estudiar y meditar las Escrituras.
-Cuando practica la oración como estilo de vida diario.

-Cuando en su tiempo libre lee un buen libro cristiano.
-Cuando es su otro tiempo libre lee un buen libro ´no cristiano´.

-Cuando aprende a extraer la sustancia de los periódicos y noticieros.
-Cuando disfruta de un programa nutritivo en la televisión.

-Cuando escucha buena música delante de su equipo de sonido.
-Cuando se sienta a escuchar buenos predicadores y excelentes conferencistas.

-Cuando dedica tiempo a su esposa para escucharla y sentir su corazón.
-Cuando aparta un tiempo prolongado para compartir con sus hijos.

-Cuando aprende a tener buenas conversaciones con familiares y amigos
-Cuando ha aprendido a alimentarse correctamente.

-Cuando tiene un plan de ejercicios en su vida diaria.
-Cuando conoce y practica la importancia del descanso.

-Etc.

Todas las cosas que están en la lista pueden enriquecer su vida. Lo pueden nutrir, llenar y hacer más pleno. Esa es la forma de depositar recursos en su espíritu, alma y cuerpo. Recursos que estarán a su alcance cuando sea la hora de componer. Si las vive e implementa, le garantizo que no faltarán ideas para canciones, creatividad a flor de piel, entusiasmo en su ministerio como compositor y sobre todo, será alguien prolífico en cuanto a componer se refiere. ¿Por qué? Porque usted tiene dentro suyo recursos con los cuales contar.

Continúa…

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