Principios fundamentales de composición (Séptima parte)

Principios fundamentales de composición (Séptima parte)


No. 4. El principio del francotirador: antes de componer establezca un objetivo.

Todo compositor tiene algo de francotirador. ¿Alguna vez vio la película “Enemigo a las puertas”? Está basada en hechos reales y se remonta al conflicto bélico entre rusos y alemanes en la Segunda Guerra Mundial cuyo desenlace final de dio en la batalla de Stalingrado. En la película se presenta a Vassili Zaitsev, un francotirador ruso, quien desenvuelve su labor de forma extraordinaria eliminando uno a uno a cuanto enemigo ubica en su mira.

A pesar de que las tropas alemanas eran abrumadoramente superiores a las rusas, Danilov, oficial encargado de la propaganda soviética, a través de su ingenio periodístico convierte a Vassili en héroe y emblema nacional cuyo ejemplo anima a las tropas rusas a enfrentar con ahínco y valentía a los alemanes. Del otro lado, cuando los alemanes se ven amenazados por la efectividad de tiro de Vassili envían a su mejor francotirador, el mayor König, para buscar y matar a Vassili. Es entonces que la película gira entorno al duelo que se da entre ambos francotiradores. A mi modo de ver: una película extraordinaria.

Todo compositor tiene algo de francotirador por lo siguiente:

Un francotirador se enlista.

Un francotirador no lucha porque sí. Él no se pone a disparar sobre un edificio a fin de darle a los transeúntes. ¡A menos que esté loco de remate! Su labor se desarrolla como parte de un equipo y en medio de una guerra o crisis bélica, dentro o fuera de la ciudad.

Hoy en día los gobiernos, sus ejércitos y unidades policiales cuentan con los servicios de francotiradores que se han enlistado en sus filas y como usted sabe, en el mundo actual también se está librando otro tipo de conflicto. Es una guerra, no física, es de índole espiritual. El bien contra el mal, la luz contra las tinieblas. Es una guerra invisible que repercute en el mundo visible. Es una lucha por capturar las mentes de los hombres y adueñarse de sus almas. En esta guerra también se requieren francotiradores. Los compositores pueden fungir como tales si aceptan el desafío de que sus municiones, digo: sus canciones, provoquen que las personas reaccionen y abandonen el ejército del mal para incorporarse al del bien.

Un francotirador tiene una causa.

Como se muestra en la película “Enemigo a las puertas”, Vassili no sólo eliminó uno a uno a enemigos clave, sino también inspiró a sus compañeros de milicia a seguir adelante hasta vencer. Cosa que al final consiguieron. Un compositor no solo dispara canciones por disparar. Sí, lo hace con el fin de causar bajas en las filas enemigas, bajas que luego se incorporarán a las tropas del bien; sin embargo, también lo hace para que su ejemplo motive, anime e incentive a sus hermanos a seguir adelante hasta el final. Es decir, un compositor tiene una doble causa: estimular a sus compañeros con su ejemplo y salvar a quienes necesitan ser rescatados.

Un francotirador se especializa.

Quien es francotirador lo es porque se ha especializado. Es un soldado que cursó su carrera profesional en la milicia y luego se especializó en esa área. Disparar de la forma que ellos lo hacen no es cuestión de tomar un rifle y apretar el gatillo. No, tiene que ver con cientos de horas de adiestramiento antes de poder decir con certeza que es un francotirador.

Con la composición sucede igual. Todas las personas podrían componer, pero no todos lo harán y no todos lo desean ser. Sólo aquellos que dediquen tiempo a aprender, capacitarse y especializarse podrán convertirse en buenos compositores. Es decir, para que usted componga de la forma que debería componer y ser realmente efectivo con sus canciones impactando la vida de otros, deberá tomar la decisión de adiestrarse cada vez más en el tema. Esto no es cuestión de tomar el arma y disparar, sino de hacerlo con puntería y efectividad. Por eso debe especializarse.

Un francotirador es certero.

Como dije antes: un francotirador no es alguien que simplemente toma el rifle y comienza a apretar el gatillo a diestra y a siniestra. No, es alguien que ha sido capacitado para realizar su función. ¿Cuál función? La de ser certero. A él se le enseña a utilizar su cuerpo para darle estabilidad al arma, para luego concentrar su mente y visión en apuntar. No importa el tiempo que deba transcurrir, un francotirador estará firme en su puesto y sobre todas las cosas: dará en el blanco.

Un compositor debe ser igual. Debe identificar el blanco y ser certero. La Biblia dice: “Las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos… que se levantan en contra del conocimiento de Dios” (2 Corintios 10:4-5). ¿Lo notó? Nuestras municiones tienen como objetivo atacar los argumentos que el enemigo ha implantado en la mente de los hombres. Usted apunta y derriba cualquier mentira que Satanás haya introducido en los pensamientos de las personas. Por lo tanto, escriba buenas canciones, canciones inteligentes basadas en la verdad de la Palabra, canciones poderosas que derriben la mentira y edifiquen la verdad en quienes las escuchen. Por favor, sea certero, no escriba por escribir ni tampoco al azar, sea un compositor que donde ´pone el ojo pone la bala´.

Un francotirador se camufla.

El éxito de un francotirador no sólo consiste en dar en el blanco, sino en que no lo encuentren. Ellos no solo son adiestrados en el arte de disparar, sino también en el arte de camuflarse. Por eso son tan admirados y temidos, porque son difíciles de identificar. Un compositor es igual, se camufla. No tan apropósito como lo consigue un francotirador, sino porque el oficio trae consigo un camuflaje natural, el del anonimato.

Si se fija bien, en un disco, el rostro conocido siempre es el del intérprete, no el del compositor. En una presentación en vivo quien sale a dar la cara por la canción es el cantante, el compositor está tras bambalinas. En este sentido, es muy raro que alguien reconozca a un compositor por su trabajo. Que puede pasar, puede pasar, como sucede a veces con algunos francotiradores.

Continúa…

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