Principios fundamentales de composición (Sexta parte)

Principios fundamentales de composición (Sexta parte)

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No. 3. El principio de la cuenta bancaria: antes de hacer un retiro su cuenta deberá tener fondos.

Continuando con El principio de la cuenta bancaria, la vez anterior lo introduje y además comencé a brindar algunos consejos prácticos para implementarlo. Aquí continúo brindando más consejos.

Deposite equitativamente.

Lastimosamente hay algo que caracteriza a las personas, y a los compositores, y es que depositan más en unas cuentas que en otras. Usted debe aprender a remesar equitativamente en el banco. Recuerde, tienes varias cuentas, no solo una. Usted tiene por lo menos cinco. Las cuales ya mencioné. Le doy tres ejemplos de depósitos desproporcionados en los que podemos incurrir:

Primero, muchos compositores son buenos para orar, ayunar y hacer vigilias. Pueden pasar mucho tiempo en la presencia de Dios. Para ellos es sumamente importante las cosas del Espíritu. Eso está bien y así debe de ser. Pero algunos de ellos no dedican tiempo a la lectura ni de la Biblia ni de buena literatura. ¿Cuál es el problema con esto? Que están depositando más en su cuenta espiritual que en la intelectual. Tiene mucha pasión, pero poca profundidad; grandes melodías, pero letras que dejan mucho que desear. Ellos no han aprendido a hacer ambas cosas a la vez, a priorizar tanto lo espiritual como lo intelectual. Todas las cuentas de su ser son importantes. No remese más en unas que en otras.

Segundo, hay compositores que le dan más importancia a su cuenta emocional que a la relacional. Sí, dedican tiempo para fortalecer su alma en el Señor, desarrollan una vida de fe y se aseguran de que su paz y tranquilidad interior no sean conmovidas. ¡Pero son malos para llevarse con la gente! O sea, el error que cometen es que se centran tanto en ellos mismos que no han aprendido a valorar las relaciones interpersonales. Prefieren estar con ellos mismos que con las personas. Se aíslan sin percatarse que muchas de las ideas para canciones se nutren de nuestra amistad y hermandad con otros. De nuestra interacción y conversación con ellos. No es que hay que tener amigos para ver si sale alguna idea para una canción. No, pero como producto de su amor por las personas surgirán buenas canciones. En este sentido, sea equitativo. Deposite tanto en su cuenta emocional como en la relacional sabiendo que ambas, y todas a la vez, son importantes.

Tercero, y esta es una en la que muchos fallamos, hay compositores que cultivan más su área espiritual, intelectual, emocional y hasta la relacional, pero descuidan su cuenta corporal. No cuidan su salud, no hacen ejercicio, comen cualquier cosa, no se alimentan bien, no se nutren, trabajan desmedidamente, no descansan lo suficiente y desconocen la importancia del Día de reposo. Vamos, ¡eso está mal!. Haga depósitos en su cuenta corporal a través de la buena alimentación, la práctica del ejercicio y el descanso adecuado. Pues nutrirse, ejercitarse y descansar es tan espiritual como orar, leer la Biblia y asistir a la iglesia.

No deposite basura en su cuenta.

Jesús dijo: “El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas”. (Mateo 12:35). Usted es su propio banco, usted contiene su propio tesoro. El Señor dice que hay un buen tesoro y un mal tesoro. ¿Cómo puede ser que haya tesoros malos? ¿No son todos los tesoros buenos? No, según Jesús no todos los tesoros son buenos. Hay tesoros malos.

Mire, un tesoro es algo que es valioso para usted. Tan valioso que decide guardarlo dentro suyo. Cuando está allí dentro a veces usted hasta aparta tiempo para ir a  contemplarlo. ¿Por qué? Porque son tesoros, porque es algo valioso delante de sus ojos. Advertencia: por favor asegúrese que su cuenta tenga los tesoros correctos. No vaya a ser que esté viendo algo como valioso cuando delante del cielo no lo es. Alguien dirá: “¿Cómo puedo saber si los tesoros que tengo son buenos o son malos?” Bueno, vaya a la Escritura y descubra cuáles son el tipo de tesoros que agradan o no al Señor. Dos pasajes vienen a mi mente: Gálatas 5:19-23 y Efesios 4:22-5:11. Ambos poseen listas donde se nos muestra el tipo de tesoros que debemos introducir o eliminar de nuestra cuenta de ahorros. Vamos, haga un chance y lea estos pasajes. Luego escriba en la parte izquierda de una hoja de papel: buenos tesoros, y en la derecha: malos tesoros. Posteriormente ubique debajo de estos títulos aquellas cosas que según estos pasajes son catalogadas como buenas o como malas.

¿Por qué es importante identificar el tipo de tesoros que hay dentro nuestro? Por lo que Jesús dijo: “el buen hombre saca del corazón cosas buenas o cosas malas”. Usted escribirá canciones de acuerdo a los tesoros que haya dentro suyo. Por eso es importante que limpie su cuenta de los tesoros que usted ha creído que son tesoros y que no lo son. ¿Cómo se vacía una cuenta de este tipo de cosas? Con arrepentimiento y confesión. Esa es la forma de purificar el corazón. Luego, cuando haya hecho eso, comience a llenar su cuenta con los tesoros que la Escritura nos muestra y que usted escribió en la columna de la izquierda de su hoja como buenos. Mediante obediencia y fe verá como ellos comenzarán a formar parte de su vida y su conducta. ¡Y de sus canciones también!

Tenga mentalidad de débito.

En cuanto a composición se refiere no piense en usted mismo como una tarjeta de crédito, “compro hoy y pago después”. No, mejor piense con mentalidad de débito, “pago porque tengo”. Usar crédito implica que usted no tiene fondos y recurre a los fondos de alguien más para componer, fondos que no necesariamente le pertenecen. Mejor componga con sus propios recursos. Como le dije anteriormente, si usted vive algunos, sino todas las cosas que hablé en el punto uno jamás necesitará recurrir al crédito porque tendrá suficientes recursos de los cuales disponer.

No se robe a usted mismo.

Juan Benavides, mi tío, afirma: “El bien que no hacemos es tan malo como el mal que hacemos”. ¿Qué significa esto? Que no es suficiente dejar de hacer cosas malas, debemos ir más allá y comenzar a hacer las cosas que sabemos que debemos hacer como cristianos. En este sentido, cuando usted no hace algunas cosas, sino todas de las que hablé en el primer punto, es como si usted se estuviera robando a sí mismo. En lugar de abonar en su cuenta usted está extrayendo de su cuenta. Por favor, no haga eso. De nada sirve que su cuenta esté vacía. Cuando usted no está enriqueciendo su vida, la está empobreciendo. No hay punto neutral en esto. O abona recursos o los extrae. Cuando no está depositando algo, está sacando. Tenga cuidado, sea obediente al Señor y enriquezca su vida con todo aquello que usted sabe que un compositor cristiano con visión sabe que debe hacer.

No le robe a otros.

El otro día estaba haciendo fila en el cajero automático. Recuerdo que una señora alta estaba sacando dinero de su cuenta. Cuando ella obtuvo su dinero se retiró y tomé mi turno en el cajero. Para mi sorpresa la señora que había estado antes de mí no había cerrado la sesión de su tarjeta y dejado a mi disposición la facultad de extraer por lo menos $400.00 de una sola vez, que es la cantidad máxima que permite el banco para extraer a diario. ¿Qué hice yo? Inmediatamente volteé hacia el señor que estaba detrás de mí y le dije sorprendido: “Caballero, mire… ¡La señora dejó la sesión abierta!” El hombre se acercó y con los ojos como platos vimos cuanto dinero había en la cuenta: ¡$23,000! “¡Wow!” dije yo: “¡Esta señora tiene plata!”. Inmediatamente añadí: “¡Sólo porque tengo principios no le extraigo algo de dinerito a esta mujer!” Cerré la sesión en lugar de la señora e inicié la mía para sacar mi propio dinero. ¿Qué le quiero decir con esto? ¡No robe! En composición hay muchas formas de robar partes de canciones e ideas enteras de otros autores. Por favor, no lo haga. Cuando alguien comparta canciones con usted, no arme una agenda secreta para plagiar la idea o lo que es peor, no se adjudique la autoría de una canción que no escribió.

Permita que otros depositen en usted.

Algo poderoso que implica el Principio de la cuenta bancaria es que lo concientiza que la fuente de sus depósitos no solo es usted mismo, sino también otros. Los demás pueden enriquecer su vida. Su cuenta espiritual, intelectual, emocional, relacional y corporal puede verse beneficiada a causa de su prójimo. Dos ejemplos vienen a mi mente:

Primero, cuando usted conversa con su esposa, con sus hijos o con familiares y amigos que usted aprecia, eso puede enriquecer su vida. En ese momento se está efectuando una transacción en su interior. Su cuenta se está acrecentando. Por lo tanto, no menosprecie esos momentos de compartir porque en el corto o mediano plazo, esos recursos que depositaron dentro de usted pueden servir para invertirlos en una canción.

Segundo, cuando usted asiste fielmente a la iglesia y escucha atentamente al sermón del pastor, eso puede enriquecer su vida. Lo mismo sucede cuando lee buena literatura o escucha poderosas conferencias. Cuando usted hace eso está permitiendo que otros, su pastor, un libro o un Cd, abonen recursos a su cuenta bancaria. Por lo tanto, sea enseñable y cambie de actitud ante aquellos que se disponen a compartirle, pues todo cuanto escuche puede enriquecer su vida y servirle posteriormente para invertirlo en una canción.

Deposite en la vida de otros.

Ahora que usted ha comprendido que su vida es la suma de varias cuentas bancarias. Cuentas que están interconectadas entre sí y que en su conjunto forma su propio banco, entonces sepa que todo cuando usted haga puede contribuir al enriquecimiento de otros. Por favor, tenga cuidado de utilizar el Principio de la cuenta bancaria únicamente a su favor. Utilícela a favor de otros también. Sea de bendición a los demás, enriquézcalos con todo lo que hay dentro suyo. Saque del buen tesoro de su corazón todo cuanto pueda para beneficiar a las personas. Claro, una canción que usted escriba puede servir para ello, pero hay muchas otras cosas más que puede hacer. Y cuando las haga verá que a medida que usted deposite en las cuentas bancarias de otros, usted se estará depositando a la vez hacia sí mismo.

Continuará…

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