Siete cosas que me preocupan de la composición de hoy (Primera parte)

Siete cosas que me preocupan de la composición de hoy (Primera parte)


Un estado polémico en Facebook.

Hace algunos días estuve en Honduras, específicamente en La Ceiba, ciudad costera del océano atlántico. Como estuve visitando un par de colegios cristianos debido a mi trabajo con ACSI Latinoamérica, tuve algunas horas libres antes de irme, por lo que me comuniqué con mi amigo Hugo Soto, actual director del Instituto Canzion en Ceiba y salimos almorzar. Mientras lo hacíamos salió a colación un estado que hace algunos meses publiqué en Facebook y me preguntó la razón de por qué lo había escrito. Como suele suceder, hay artículos del blog que surgen luego de conversaciones con amigos. Así que de eso trata esta serie de cinco entradas.

MI ESTADO EN FACEBOOK

El estado que publiqué en Facebook del cual me preguntó mi amigo Hugo, decía:

La canción de Juan Luis Guerra “En el cielo no hay hospital” está genial, pero la frase “Te aseguro que te quiere sanar, en su nombre te vas a levantar”, ameritaría un debate teológico sobre la sanidad divina y la soberanía de Dios.

¿Ya escuchó usted “En el cielo no hay hospital” de Juan Luis? Debería. Es una canción muy bien hecha, un merengue pegajosísimo y un video musical súper divertido. Sin embargo, en mi opinión la frase: Te aseguro que te quiere sanar,
en su nombre te vas a levantar”, 
raya con la malinterpretación bíblica.

Resulta que esa semana del mes de Enero que Juan Luis lanzó el video “En el cielo no hay hospital”, yo acababa de terminar de colaborar con la edición en español del libro “Más allá del sufrimiento”, de Joni Eareckson Tada. Un libro que trata sobre la iglesia y el ministerio hacia personas con discapacidad. Que además de ser un curso sobre discapacidad, le ayuda a los líderes eclesiales y a los padres de familia a comprender la voluntad de Dios en cuanto al tema de la sanidad.

Muchos padres cristianos tienen niños con Síndrome Down, autismo o retraso mental, y durante sus primeros años luchan con preguntas como: ¿Por qué Dios permitió que nuestro hijo naciera así? ¿Por qué no lo sana si hemos orado con fe?  ¿Debemos seguir orando para que Dios lo sane?

Son preguntas legítimas y el libro, a través de episodios bíblicos donde Dios no sanó a ciertas personas, intenta responder estas preguntas tan difíciles. ¿Conclusión? Sí, Dios tiene el poder para sanar y lo hace, pero no sana a todos. ¿Por qué? Nadie conoce la respuesta y es allí donde el cristiano debe aceptar la voluntad soberana de Dios.

En este sentido, cuando escuché la canción “En el cielo no hay hospital” y el verso: “Te aseguro que te quiere sanar” se levantó una banderita roja de advertencia en mi cerebro. ¿Es verdad que Dios nos quiere sanar a todos? ¿Es correcto brindar ese tipo de promesas a las personas? En mi opinión… No.

¿Estoy diciendo que la canción de Juan Luis es herética? No, simplemente creo que asegurarle a la gente que Dios quiere sanar a todos es incurrir en una malinterpretación bíblica sobre la sanidad. Que aunque Dios sana (yo mismo creo en la sanidad divina eh) y tiene el poder para sanar, misteriosamente no sana a todos. ¿Por qué? No lo sé. Solo sé que nuestro papel como cristianos es orar con fe por sanidad, pero dejar los resultados a Dios.

SE NECESITAN GUARDIANES

Volviendo a la conversación que sostuve con Hugo, cuando él me preguntó por qué yo había publicado ese estado en Facebook, donde manifesté mis reservas con la frase de la canción de Juan Luis, le expliqué que se debió a lo que acabo de explicar. En otras palabras: Se debió a mi espíritu vigilante de que las canciones reflejen correctamente las enseñanzas de la Escritura.

En un momento le dije a Hugo: “La iglesia necesita vigilantes. Guardianes de la doctrina que velen porque los sermones predicados desde el púlpito y las canciones cantadas desde nuestras plataformas, honren la sana doctrina”.

Hace algunos meses presencié un incidente que muy bien podría ilustrar mi preocupación sobre el tema de la doctrina.

Estaba en una iglesia, omito nombre y denominación, y esa mañana había un predicador invitado. Cuando él subió a la plataforma pidió que abriéramos nuestras biblias y anunció que el sermón versaría sobre el espíritu de temor. Lo basó en Lucas 8:1-2 que dice: “Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Lo acompañaban los doce y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios”.

Luego de leer el pasaje, el predicador dijo: “El Señor me reveló…” Solo esa frase me puso en alerta. Sinceramente ya he presenciado varios “Dios me reveló” que han resultado en disparates que escucharlo de nuevo me hizo prestar mucha atención a lo que vendría.

“El Señor me reveló…” Dijo él, “Que los siete espíritus que Jesús expulsó de María Magdalena corresponden a las siete naciones cananeas que Josué expulsó de la tierra de Canaán cuando Israel entró a conquistarla”.

Continuó diciendo que una de esas siete naciones fueron los heteos, que fundó Het y cuyo nombre significa: Temor. Y bueno, comenzó a hablar del espíritu de temor.

En lo personal me pareció demasiado forzada la unión entre Lucas 8 y el libro de Josué, y como suele sucederme cuando escucho algo extraño en los sermones y las canciones, una banderita roja de advertencia apareció ondeando dentro de mi cerebro.

Para hacer de una historia larga una corta, identifiqué cuatro disparates doctrinales durante la predicación, uno de ellos cuando aseguró que las personas que padecían de colesterol y triglicéridos elevados en la sangre, se debía a que estaban siendo atormentados por un espíritu de temor del cual debían ser libres.

Como ya estaban ondeando cuatro banderitas rojas en mi cabeza y tenía ganas de ir al baño, aproveché para salirme. Me sentía molesto de cómo esta iglesia le había prestado el púlpito a este invitado, pero principalmente por los disparates que estaba diciendo. Mientras caminaba hacia el baño encontré a un líder amigo y le dije: “¿Oye? ¿Ya te fijaste en lo que este cuate está diciendo desde la plataforma?” Obviamente no, así que procedí a explicarle qué cosas estaba enseñando. Al terminar le dije: “Ustedes deben tener cuidado a quien invitan a predicar en la iglesia. No le presten el púlpito a alguien de quien no tienen garantías que lo que dirá honrará la doctrina de las Escrituras”.

Unos momentos después entré otra vez a la iglesia y ya puede imaginarse la escena. Al terminar el predicador hizo el llamado al altar para liberar a la gente del espíritu de temor y casi la mitad de la congregación pasó al frente.

Lo que quiero ilustrar con esto es que así como pueden haber predicadores que exponen sermones con errores doctrinales, también hay compositores que exponen canciones con errores doctrinales. En lo personal, cuando escucho una canción no me dejo llevar por lo bien que suena el arreglo, el ritmo pegajoso que posee o lo emocionante de la melodía. No, lo primero a lo que le doy atención es a la letra.

Si la letra dice algo que raya con el error, de forma natural una banderita roja de advertencia se levanta en mi cerebro.

He allí por qué “En el cielo no hay hospital” despertó mi atención la primera vez que la escuché.

Continúa…

2 Comentarios

  1. Hola Noel!, creo que tu blog ha sido de mucha bendición para mi vida, gracias por darte el tiempo de establecer temas de ayuda a nuestro crecimiento cristiano. Sobre este tema (el de la canción) en cierta manera te encuentro razón, pero claramente podemos ver que la interpretación de esa frase a punta mas a la confianza que debemos tener a Dios, recuerda que para todo el que cree nada le es imposible y eso es una verdad absoluta. Concuerdo contigo en que Dios tiene manera misteriosas de moverse y procesar nuestras vidas, pero no olvides que para el que cree todo es posible, considero que esa frase apunta a eso.
    Gracias!!

  2. Hola:

    Muy buena nota. Es verdad lo que dices las Canciones tienen que reflejar las verdades de Dios, pues es una herramienta moderna para llevar un mensaje. Y el mensaje de Dios es sencillo!

    Al igual que esta frase De la cancion de Juan Luis, tenga una connotacion de sanidad espiritual. Aunque probablemente sea a lo que tu dices de la sanidad fisica. Lo Cierto es que hoy en dia mucho se predica de la prosperidad, financiera y de salud, lo cual por lo que has compartido crea falsas espectativas acerca de lo que Dios hace.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te podría interesar

¿Se pueden escuchar canciones seculares si es con el fin de analizar la virtuosidad del intérprete o de los músicos?

A través de esta serie de 5 entradas,