Siete grandes características de los Salmos (Segunda parte)

Siete grandes características de los Salmos (Segunda parte)


“De lo profundo, Señor, a ti clamo”, del Dr. Samuel Pagán.

En la entrada anterior introduje las siete características que descubrí al estudiar el comentario de los Salmos del Dr. Pagán. Comentario que ha enriquecido sobremanera mi percepción sobre el Himnario de la Biblia. Además, hablamos de cómo los Salmos deberían ser del gusto del compositor cristiano cuando de imitar modelos de composición se trata, y también sobre la primera característica: Extraordinariamente poéticos. En esta oportunidad continuaré compartiendo una característica más.

2. Profundamente teológicos.

«La pertinencia del libro de los Salmos se pone claramente de manifiesto al descubrir su doble identidad teológica y literaria».
“De lo profundo, Señor, a ti clamo”. Pág. 10.

«Para la comunidad académica, los salmos también son una fuente importante para la investigación y la reflexión teológica».
“De lo profundo, Señor, a ti clamo”. Pág. 12.

«La iglesia primitiva reconoció rápidamente la importancia del libro de los salmos al incorporarlo en sus reflexiones teológicas y al utilizarlos en sus liturgias regulares, en sus oraciones diarias, en sus memorias evangélicas y en sus discusiones apologéticas».
“De lo profundo, Señor, a ti clamo”. Pág. 25.

La composición de canciones cristianas y la teología son inseparables. Una canción de adoración que hable de Dios o de sus obras es teológica en sí misma. Es más, cualquier canción escrita por alguien del pueblo de Dios en teoría también debería de serlo independientemente de la temática que aborde.

Las distintas expresiones del compositor emanan del caudal teológico que posea interiormente, esté consciente de ello o no.

Si la teología es el estudio de la persona de Dios y el caminar del creyente es un continuo conocer al Señor, entonces la vida cristiana es una vida teológica. Esto significa que por default todo cristiano es un teólogo y eso incluye a los compositores evangélicos. La pregunta crucial entonces es: ¿qué tan buenos teólogos estamos siendo? ¿Conocemos lo suficiente al Dios de la Escritura como para permear nuestras las letras de buena teología?

El déficit de teología en las letras de las canciones cristianas que pastores y maestros evangélicos han señalado durante los últimos años, es acertado. Que aunque hay algunas con rico contenido, hay muchas más que no. La cantidad de teología en una letra es directamente proporcional a la cantidad de teología que haya en el interior del compositor. Por lo tanto, muéstreme un compositor que permea sus letras de buena teología y le mostraré un compositor que ama profundamente el estudio, la reflexión y la contemplación de la persona y los pensamientos de Dios.

Por ejemplo, si nos vamos por el lado de la Teología Sistemática, todos sus temas están contenidos en decenas de versos de los Salmos:

La doctrina de las Escrituras
La doctrina de Dios
La doctrina de los ángeles
La doctrina del hombre
La doctrina del pecado
La doctrina del Señor Jesucristo
La doctrina de la salvación
La doctrina del Espíritu Santo
La doctrina de la iglesia
La doctrina de los acontecimientos finales

Todas estas doctrinas, de alguno u otro modo, aparecen en los Salmos, la pregunta es: ¿y en nuestras canciones? ¿Dónde está la doctrina? ¿Dónde está la teología? ¿Dónde está la reflexión de la Palabra de Dios?

Debo confesar que fue muy atrevido de mi parte cuando le dije a un líder de mi iglesia: “Tráeme a tus cantantes y a tus músicos y permíteme hacerles un examen de la Trinidad. ¡Que no te sorprenda si al final se hacen Testigos de Jehová!” Mi intención era concientizarlo de que los integrantes del ministerio musical no necesariamente estudian las Escrituras. En este sentido, el poco aprecio por el estudio de las doctrinas teológicas elementales de parte de quienes decimos llamarnos “salmistas”, es impresionante.

Los compositores no nos quedamos atrás, que si bien la mayoría no hemos estudiado en un Instituto Bíblico eso no justifica que no podamos crecer intelectualmente en el estudio de Dios de forma autodidacta. Muéstreme sus canciones y le diré si usted valora el estudio teológico o no. Muéstreme sus canciones y le diré si usted está haciendo sus tareas con relación a conocer más profundamente al Dios de la Biblia.

A veces pienso que algunas corrientes de iglecrecimiento que aparecieron hace algunos años repercutieron en el valor que los cristianos le han venido dando a la teología. Por querer aumentar la membrecía de las iglesias al estilo «palomitas de maíz» establecieron clases, cursos y capacitaciones internas para nuevos convertidos donde los adiestraban en cuanto al propio sistema de crecimiento y de paso, los facultaba para liderar un grupo de estudio bíblico, casa de oración o célula. Si usted revisara algunos de los temarios empleados notaría que estos no necesariamente despiertan en el cristiano un aprecio por el estudio bíblico serio. Muchos de ellos tratan sobre temas prácticos de la vida cristiana (cosa que no está mal), pero no profundizan en los temas doctrinales que fundamentan la práctica de dicha vida.

En uno de los párrafos que cité al inicio el Dr. Pagán afirmó: «La iglesia primitiva reconoció rápidamente la importancia del libro de los salmos al incorporarlo en sus reflexiones teológicas… y en sus discusiones apologéticas». ¿Sabe usted qué es la apologética o qué es un apologeta? ¿Sabe cuáles son los estudios mínimos que todo cristiano debería conocer a modo de fundamentar y defender eficazmente su fe?

La iglesia evangélica padece actualmente de una anemia teológica tan grave que, por ejemplo, ha abandonado el estudio de esta área. Prácticamente solo se puede estudiar en un instituto bíblico o en una escuela de teología, pero no como parte de los estudios fundamentales que todo nuevo convertido debería cursar. Es más, me atrevería a decir que muchos de quienes me están leyendo no saben qué es la apologética y otros ni sabían que existía tal palabra. ¡Ojala que sí! Pero siéndole muy sincero, hoy en día es casi imposible encontrar un músico que sepa defender audazmente el tema de la existencia de Dios, la fidedignidad de las Escrituras, la historicidad de Jesucristo y ni se diga las evidencias de la resurrección. Literalmente es como buscar una aguja en un pajar.

Si encontrar músicos que amen los temas teológicos es sumamente difícil, lo es también encontrar canciones que aborden creativamente los temas fundamentales de la fe. En el caso de la denominación de la que soy miembro, en teoría las Asambleas de Dios no permiten que alguien se bautice o forme parte de su membresía sin antes haber cursado las doce doctrinas fundamentamentales que cree la denominación. Las doctrinas incluyen temas como: Dios, El Señor Jesucristo, el Espíritu Santo, las Escrituras, la salvación, entre otros.

Aunque pertenezco a una denominación me considero tener un corazón no denominacional. Valoro y aprecio las diferentes expresiones de la iglesia evangélica; sin embargo, pienso que la mayoría de denominaciones pentecostales (incluidas las Asambleas de Dios) poco a poco han ido perdiendo el aprecio por el estudio teológico confinándolo a una élite de cristianos intelectuales pero no inculcándolo en toda la grey y mucho menos, en los cantantes y músicos que podrían hacer uso de ella como adoradores y en el caso que nos compete: como escritores de canciones.

En este sentido, pienso que estudiar los Salmos y descubrir las grandes verdades doctrinales que contienen, como compositores contemporáneos, debería estimularnos a imitar dicho estilo de composición. Los salmistas de antaño recibieron con los brazos abiertos el estudio, reflexión y contemplación de la persona de Dios y su Palabra; los salmista de hoy no deberíamos conformanos con menos.

Continúa…

¡Gánese el comentario del Dr. Pagán! La serie: «Siete grandes características de los Salmos», basada en el comentario: «De lo profundo, Señor, a ti clamo», del Dr. Samuel Pagán, está compuesta por siete artículos. Por lo que si usted quiere ganarse un ejemplar de esta fenomenal obra simplemente haga lo siguiente: 1) Imprima uno de los siete artículos publicados en el blog (cualquiera, el que usted escoja). 2) Léalo junto a su equipo de alabanza la próxima reunión que tengan programada. 3) Tome una foto del preciso momento en que todos están reunidos leyendo el artículo. 4) Súbala a su cuenta de Facebook, etiquete a todos quienes tienen cuenta y que aparecen en la foto además de etiquetarme a mí (búsqueme como: Noel Navas). Y 5) Al hacerlo de inmediato estará participando en la rifa del comentario de los Salmos del Dr. Pagán. EL GANADOR SE DARÁ A CONOCER EL PRÓXIMO 5 DE FEBRERO DE 2013. Vamos, no importa el país donde usted se encuentre, si gana, le hacemos llegar su premio. ¡Espero vuestras etiquetas!

2 Comentarios

  1. Ahora voy con la segunda parte.
    Impresionante este tema de salmos teológicos, porque considerando lo que ya se ha mencionado, clara y evidentemente en la actualidad se ha perdido mucho esto.
    También aprecio mucho lo de no tener un corazón denominacional, pues en mi caso pertenezco a la Misión Centroamericana, pero opino lo mismo de no ser denominacionales, aunque eso no quiere decir que no defendamos la sana doctrina.
    Por cierto, si es cierto que me pusiste en apuros con lo de la palabra apologética, si había oído mencionar, pero ni la más mínima idea de que significa.
    Ahora tuve oportunidad de consultarlo.
    Tienes razón en ese punto hermano.

  2. carlosdavid machado

    Hermano, que bendicion es entender estas cosas. A penas voy por la segunda parte y me estoy gozando increiblemente. En la iglesia local a la q asisto llevamos algun tiempo ya experimentando estas cosas y los resultados son realmente positivos para toda la congregacion. Pero aun mas para cada uno de los integrantes del ministerio musical.

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