Siete grandes características de los Salmos (Tercera parte)

Siete grandes características de los Salmos (Tercera parte)


“De lo profundo, Señor, a ti clamo”, del Dr. Samuel Pagán.

Continuando con esta serie que está realzando algunas de las grandes cualidades de los Salmos que como compositores contemporáneos deberíamos imitar, hasta el momento hemos visto dos, que son: Extraordinariamente poéticos y Profundamente teológicos. En esta oportunidad veremos una característica más.

3. Intencionalmente educativos.

«La primera gran imagen del Salterio compara el ser humano con el árbol que está plantado junto a las corrientes de las aguas. El poema presenta la idea de vivir una vida saludable, noble, digna, grata, próspera, liberada y productiva… esa gran declaración espiritual y educativa es una de las ideas principales que se exploran de manera sistemática en el Salterio».
“De lo profundo, Señor, a ti clamo”. Pág. 28.

«El libro de los Salmos es, en efecto, una gran obra religiosa y literaria que tiene una muy clara finalidad educativa, una meta formativa definida. En este sentido los Salmos pueden ser utilizados como recursos educativos para contribuir sustancialmente a la formación espiritual y la transformación moral de los lectores».
“De lo profundo, Señor, a ti clamo”. Pág. 56.

«La finalidad pedagógica de los salmos se pone de relieve de varias formas. El objetivo es incentivar la confianza en el Señor, la meta es propiciar la obediencia a Dios, el propósito es afirmar los valores, morales, espirituales, culturales, políticos y religiosos revelados a través de las Sagradas Escrituras al pueblo de Israel. «Torá», en hebrero, es más que ley rígida y escrita; en efecto, es enseñanza, educación, instrucción, pedagogía».
“De lo profundo, Señor, a ti clamo”. Pág. 64.

Si la composición y la teología son un binomio inseparable, la composición y la educación todavía más. Toda canción es educativa. O educa para bien o educa para mal, o educa sobre algo o educa sobre nada.

Haga el ejercicio y escoja cualquier Salmo. Si lo lee detenidamente y pone toda su atención verá que al final obtendrá una lección de vida que podría derivar de uno de sus versos sino es que de varios más o de todos en conjunto. Siempre que se acerque a los Salmos adquirirá una lección para el espíritu. Nunca saldrá con su mente vacía.

¿Y qué de nuestras canciones? ¿Pueden acercarse las personas a nuestras letras y aprender algo de Dios, de la fe o del andar cristiano? ¿Hay lecciones de vida que podrían extraerse de nuestras composiciones? Me gusta la forma como Steve Green, de quien hablé en la primera parte, evalúa las letras de canciones cuando alguien le envía una. Él dice:

«Cuando alguien me envía una canción, yo no la escucho, ¡yo la leo primeramente! No me importa la música, me importa lo que dice. Como Dios me ha hecho para ser comunicador, lo que me interesa son ideas, verdades. No sólo sentimientos. La música tiene sentimientos, pero para mí lo más importante es lo que estoy comunicando» (1).

Qué interesante que esta práctica de la que habla Steve es la que por siglos los cristianos han hecho al abrir los Salmos. Sin conocer su música, su melodía ni los arreglos originales, sus versos han hablado a las mentes a través de las edades. ¿Qué sucedería si alguien pasara ese mismo test a nuestras letras? ¿Pasarían la prueba de aportar algo significativo al intelecto?

Probablemente a eso se deba que muchos de nosotros le demos el visto bueno a la mayoría de canciones que se cantan en la iglesia y que suenan en las radios. Escuchamos canciones enteras: letra, melodía y armonía simultáneamente. Escucharlo todo junto podría ser la causa de que no seamos objetivos al evaluar lo que entra por nuestros oídos. ¿Por qué? Porque si usted escucha la letra con su melodía y arreglo, la emotividad inherente de la música podría sesgar su percepción. Usted dirá: “¡qué gran canción!” porque está emocionado, porque siente algo especial dentro de sí, sin importar que la letra no diga mayor cosa. Del otro lado, si solo leyera la letra, sin la emotividad de la musicalización, usted podría decir: “Mmm, no encuentro nada nuevo, nada que hable a mi mente” y entonces emitir un veredicto de si la canción es educativa o no.

Mire, los Salmos son tan educativos que algunos de ellos fueron escritos de forma alfabética para facilitar su memorización y la comprensión de su mensaje. Entre ellos están:

Salmo 9
Salmo 10
Salmo 25
Salmo 34
Salmo 37
Salmo 111
Salmo 112
Salmo 119
Salmo 145

Todos estos Salmos tienen el alfabeto hebreo de alguna u otra manera en la estructura de sus versos. Mi pregunta es: ¿por qué lo salmistas de antaño hicieron eso? ¿Por qué no solo expresaron sus sentimientos en canciones y ya? ¿Sabe por qué? Porque ellos creían que lo que estaban compartiendo a través de sus letras era relevante. Tan relevante que querían facilitar la memorización de las grandes verdades que estaban compartiendo a través de este recurso al estilo de nuestros acrósticos contemporáneos.

Si ellos hubieran creído que sus palabras, pensamientos y reflexiones no eran importantes, ¿para qué tomarse la molestia de proveer estos recursos memorísticos? ¿Para qué hacerlo si de todas formas la gente de esa época, como la de hoy, lo único que quería con una canción era emocionarse? ¿Ah?

Lo que pasaba era que los salmistas del antiguo Israel veían sus canciones de otro modo. Ellos estaban demasiado conscientes de su responsabilidad educativa como para ver de menos su ministerio. Esta era la razón por la que echaban mano de su máxima creatividad para cumplir su misión de educar al pueblo en los caminos de Dios.

Por ejemplo, si usted revisa la lista de Salmos que acabo de enunciar, verá que el más destacado de todos es el Salmo 119. No solo por lo extenso que es, lo que lo hace el capítulo más largo de toda la Biblia, sino por la forma de emplear todo el alfabeto hebreo a lo largo de su letra.

«La estructura literaria del poema es reiterativa», afirma el Dr. Pagán, «y se dispone en forma alfabética con veintidós estrofas o bloques temáticos, que representan las letras sucesivas del alfabeto hebreo; además, cada bloque se articula en ocho versos… y cada línea de las estrofas comienza con la misma letra hebrea que la caracteriza» (2).

Diseñar una canción con estas cualidades debió haber requerido una inversión intelectual y creativa impresionante. Es más, viendo que cada grupo de versos lleva sobre sí una letra del alfabeto y la primera letra de cada verso inicial coincide con dicha letra, podríamos decir que un padre de familia podía tomar el Salmo 119 y comenzar a enseñarle el abecedario a su hijo simultáneamente lo estimulaba a amar la ley del Señor. Es decir, las canciones del pueblo de Dios eran tan pero tan educativas que hasta podían servir de “Silabario”. ¿Qué más educativo se puede ser que eso? ¿Ah?

En este sentido, no sé sobre qué versará la próxima canción que usted escriba, pero cuando se involucre en su siguiente aventura de componer, asegúrese que de alguno u otro modo sus canciones eduquen, dejen una lección para el alma y alimenten el intelecto.

Continúa…

Notas:

(1) Tomado de: http://www.laaventuradecomponer.com/conversando-sobre-composicion/conversando-sobre-composicion-con-steve-green-primera-parte/

(2) Pagán, Samuel. “De lo profundo, Señor, a ti calmo”, Editorial Patmos. Pág. 602.

¡Gánese el comentario del Dr. Pagán! La serie: «Siete grandes características de los Salmos», basada en el comentario: «De lo profundo, Señor, a ti clamo», del Dr. Samuel Pagán, está compuesta por siete artículos. Por lo que si usted quiere ganarse un ejemplar de esta fenomenal obra simplemente haga lo siguiente: 1) Imprima uno de los siete artículos publicados en el blog (cualquiera, el que usted escoja). 2) Léalo junto a su equipo de alabanza la próxima reunión que tengan programada. 3) Tome una foto del preciso momento en que todos están reunidos leyendo el artículo. 4) Súbala a su cuenta de Facebook, etiquete a todos quienes tienen cuenta y que aparecen en la foto además de etiquetarme a mí (búsqueme como: Noel Navas). Y 5) Al hacerlo de inmediato estará participando en la rifa del comentario de los Salmos del Dr. Pagán. EL GANADOR SE DARÁ A CONOCER EL PRÓXIMO 5 DE FEBRERO DE 2013. Vamos, no importa el país donde usted se encuentre, si gana, le hacemos llegar su premio. ¡Espero vuestras etiquetas!

1 Comentario

  1. Debo decir que este si estuvo interesante, además de teológico y poético, también educativo.
    Cada vez el reto se pone más difícil, supongo que eso se debe a que a veces he tomado las cosas muy a la ligera.
    Leer un poquito los salmos no me hará mal, si los he leído pero admito que rara vez presto mayor atención, así que ya tengo tarea.
    Bendiciones.
    Espero leer las publicaciones posteriores en una próxima ocasión.

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