¿Dónde está tu pasión? (Primera parte)

¿Dónde está tu pasión? (Primera parte)

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El testimonio de mi amigo Alfredo Maravilla.

Era una tarde de martes de octubre del 2011. Mi amigo, el pastor Alfredo Maravilla y yo fuimos a Todoticket a comprar las entradas del concierto de Juan Luis Guerra que se realizaría en pocos días. Llevábamos algunas semanas decidiendo si ir o no ya que sabíamos que dependiendo de los asientos que escogiéramos existía la posibilidad de que hubiera mujeres que durante el concierto quisieran sacarnos a bailar y eso para ambos iba a ser sumamente incómodo. Así que lo que se nos ocurrió hacer fue preguntarle a la vendedora de boletos si tenía alguna zona que nos recomendara donde las posibilidades de que nos sacaran a bailar fuera mínima.

Nos mostró las localidades y escogimos una. “No, allí seguramente habrá mujeres que los quieran sacar a bailar”, nos dijo. “Les recomiendo esta”. Costaba noventa dólares cada una. “¡Todo por no perdernos el concierto!” dijimos. Las compramos. Alfredo ya había asistido a eventos de corte secular pero para mí sería la primera vez.

¡Cambio forzado de planes!

Dos días después Alfredo sufrió un terrible accidente junto al director de Instituto Canzion, Raúl Ardón y los padres de este. A primeras horas de la mañana se dirigían hacia el aeropuerto y un conductor ebrio los embistió con tal potencia que volcó el auto chocando exactamente del lado donde Alfredo iba sentado. El auto quedó totalmente inservible y debido a la severidad del choque entre ambos vehículos la noticia salió en los noticieros de televisión y de paso fotos del accidente por Facebook. Todo esto mientras los cuatro accidentados eran trasladados al hospital. El más afectado fue Alfredo: un brazo y varias costillas rotas, vertebras del cuello fuera de lugar y un mes en coma inducido por el impacto que recibió en la cabeza.

Un día después que lo vi en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) me bastó para no querer volver a ingresar allí hasta que lo trasladaran a un sector del hospital con mejor pronóstico. La imagen de sus ojos cerrados, su cuerpo vendado y sondas y aparatos alrededor me golpeó demasiado.

Por motivos de fuerza mayor el concierto de Juan Luis Guerra se movió dos semanas después pero como Alfredo seguía en coma le llamé a un amigo: “Oye, no tengo ánimo de ir a un concierto así. Mi amigo está en el hospital y no creo que sea tiempo de celebrar. Si te obsequio las dos entradas, ¿irías con tu esposa?”

Ni lento ni perezoso… aceptó.

Conozco de primera mano muchos detalles del sufrimiento de Alfredo durante los tres meses que estuvo hospitalizado. Él personalmente me los relató. Sin embargo, durante el tiempo que estuvo allí mi corazón se sentía acongojado porque cuando se ven accidentes así, es decir, cuando este tipo de cosas le pasan a personas buenas uno no deja de preguntarse: “¿por qué tuvo que pasarle a él si es pastor? ¿Por qué a Alfredo si es un excelente cristiano?”

Una noche, mientras me cuestionaba por qué le pasan cosas malas a gente buena vino a mí una canción. No sé cómo describir la experiencia, simplemente una melodía junto a su letra inundó mi alma. Encendí la computadora y mi grabadora digital y la comencé a escribir. Tardé una hora en completarla. Pienso que quizá Dios quiso responder con ella mis preguntas.

Les comparto la canción en forma de «demo». Aquí está:

“¿Dónde está tu pasión?”
Noel Navas

¿Dónde está tu pasión? ¿Dónde está tu canción?
La que nació del dolor, la que nació de aflicción.
Por lo visto a tu alma le gusta el placer y sentirse bien;
mas no ha sido forjada en el padecer, en sufrir

ni en la fortaleza que hay en llorar.

Coro:
¿Quién te engañó y te hizo creer
que en Dios no hay dolor?

¿Acaso no te acuerdas de Job?
Resurgió de las llamas de la aflicción.

¿Quién te golpeó y ahora digas
que quieres dejar de oír mi voz?
Testigo Jeremías me es hoy
que hay un fuego que nunca
apaga la pasión.

¿Dónde está tu pasión? ¿Dónde está tu canción?
La que nació del amor que dices sentir por Dios.

Parece que olvidaste que hay que agradecer
aunque no todo esté bien, que lo que más me agrada

es que tú tengas fe a pesar que no entiendas
lo que yo estoy por hacer.

Continúa…

1 Comentario

  1. wow! gracias por compartir! difícil que Dios no hable a través de la letra de esta canción!, en serio gracias! 🙂

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