El Liceo Cristiano y yo

El Liceo Cristiano y yo

- en Testimonios de composición
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Mis gratos recuerdos del colegio.

Toda mi vida estudié en colegios no evangélicos. La filosofía de mis papás en cuanto a educación era: “Si les damos bases cristianas sólidas desde el hogar ellos permanecerán fieles al Señor no importa la institución donde estudien”. Y en muchos sentidos, acertaron.

El primer colegio que mis hermanos y yo estudiamos fue un colegio católico de la colonia. Recuerdo que cuando rezaban a María, se persignaban o había misa, mis hermanos y yo no participábamos. Cuando nos preguntaban el por qué teníamos bien aprendido el guión: “¡Es que somos evangélicos!”.

Nunca nos avergonzamos de decirlo y el director y los maestros respetaban que lo fuéramos.

El segundo colegio fue uno laico que recientemente mis papás nos confesaron pensaban que era evangélico. Es que el director era un respetadísimo fundador de una de las denominaciones más antiguas del país. Pero qué va, él era evangélico, la institución era laica.

Fue hasta el bachillerato que llegué al Liceo Cristiano Reverendo Juan Bueno. Un sistema multiescolar con 37 colegios y más de 16 mil estudiantes en el país. Estudié en el Liceo Cristiano de la Colonia San Benito. Uno de los más caros.

Para quienes no lo saben, el Liceo Cristiano es una entidad que ofrece educación desde preescolar hasta el bachillerato a precios muy accesibles; sin embargo, algunos de sus colegios tienen mensualidades un tanto elevadas que a su vez ayudan al sostenimiento del resto de colegios con estudiantes de escasos recursos.

En parte, a eso se debe que el Liceo Cristiano San Benito sea tan caro.

Honestamente mis papás no tenían el dinero para pagar las altas mensualidades. Fue allí donde apareció el hermano Joaquín García, que en ese entonces fungía como administrador del sistema, que vio actitudes de liderazgo en mí y en mi hermano menor, Elí, y nos ofreció media beca para estudiar.

El trato era muy simple, él nos daba media beca a cambio de que le ayudáramos en el área espiritual de la institución. Nuestra labor consistió en apoyar los esfuerzos de evangelismo y discipulado entre el alumnado. Por ejemplo, todos los días, al comenzar las clases, los primeros 15 minutos dirigíamos el devocional en nuestras aulas compartiendo una meditación bíblica.

Con los meses hasta organizamos un equipo de estudiantes con quienes íbamos a enseñar a todas las aulas de tercer ciclo y bachillerato. Nombres como Yesenia Flores (hija del pastor Orlando Flores del Templo Cristiano), Jorge Vielman (hijo del pastor Isauro Vielman de Iglesia Nuevo Pacto), Orlando Hernández (que ahora pastorea en México y que hasta grabó un disco con Jesús Adrián Romero) y Ricardo Ballesteros (que ha grabado junto a Juan Carlos Alvarado), entre otros más, nos ayudaron en esta labor.

Recuerdo con mucho cariño mi amistad con Orlando Hernández porque nos convertimos en grandes amigos, tanto por el tiempo que pasábamos en el colegio como por formar parte de los equipos de alabanza del Liceo Cristiano San Benito y del Templo Cristiano de las Asambleas de Dios.

Como yo venía de estudiar de colegios no necesariamente evangélicos, mi primer encontrón con mis malos hábitos de estudio y ser un cristiano ejemplar se dio al mes de haber llegado.

Resulta que en esa época los bachilleratos se dividían en tres especialidades: Químico-biológico, Humanidades y Fisico-matemático. Yo estaba en el pequeño grupo de los Químico-biológicos con el profesor Hugo Canjura.

Recién habíamos pasado nuestro primer período de exámenes cuando en una clase mi amiga Jude (se pronuncia: Yud) preguntó frente a todos: “¡Mister Canjura! ¿Es pecado copiar?” Todos volteamos a verla sorprendidos por su pregunta. No recuerdo qué gesto hizo el señor Canjura pero Jude exclamó: “¡Es que Noel y Orlando copian en los exámenes!”

Demás está decir que no sabía dónde meter mi cara de vergüenza.

El siguiente recreo el señor Canjura me citó a mí y a Orlando a su oficina para decirnos: “Ustedes son líderes espirituales en el colegio así que no vuelvan a copiar. Esto incluye pedir copia y dar copia, ¿ok?”

Yo sinceramente no sabía que copiar era pecado, je.

Sería largo relatar tantas anécdotas en el Liceo Cristiano, he aquí algunas:

–La vez que en un laboratorio de biología tuvimos que diseccionar un conejito y me pidieron a mí que lo asfixiara con éter para entonces proceder con la disección. El asunto es que a la mitad del procedimiento el conejito despertó con la panza abierta y las entrañas de fuera. ¡Mis compañeras casi entran en shock al oír los gemidos! Yo pensé que lo había matado como me pidieron, ¡qué va! ¡Solo lo dormí!

–La vez que mi amigo Orlando dirigió la alabanza en un devocional y estaba tan frustrado de que los alumnos no participaran en la adoración que nunca he escuchado un regaño más largo en tono de profecía que director de alabanza alguno haya brindado jamás. Tan larga fue la “supuesta” profecía que ese día no hubo prédica (¡Ya para qué! Je). Al final la directora lo llamó a su oficina para amonestarlo por su actitud. Demás está decir que nunca volvió a meter la pata de ese modo.

–La vez que en la hora de inglés tuve que ir a dejar un cuaderno desde el aula de inglés básico hasta la de inglés avanzado y solo por haber interrumpido su clase, mister Oliver me avergonzó delante de todos haciendomé repetir estupideces en inglés que ni sabía qué significaban.

–La vez que mi amiga Jude (se pronuncia: Yud) nos reclamó a algunos cristianos de la clase de por qué al hermano Juan Bueno le llamábamos “Bueno” si la Biblia dice que solo a Dios debía llamársele “Bueno”. Después de que le explicamos que no le decíamos “Bueno” por haber fundado los Liceos Cristianos sino porque ese era su verdadero apellido, nos dio un ataque de risa frente a ella por lo que nos acababa de decir.

–Las veces cuando mister Canjura llegaba a darnos clases y no queríamos recibir clases, así que todos en el aula alzábamos la voz al unísono: “¡Testimonio! ¡Testimonio! ¡Testimonio!” Resulta que supuestamente mister Canjura tenía un testimoniazo súper impresionante de su conversación a Cristo. Tan impresionante que me gradué del bachillerato y jamás lo escuché contarlo.

En fin.

Como seríamos la primera promoción de graduandos del Liceo Cristiano San Benito, la directora y los profesores querían que nuestra graduación fuera un verdadero acto de “Gloria a Dios”. Por lo que planificamos una ceremonia que realmente sería una ofrenda de adoración.

Luego de los protocolos de premiación y las palabras del bachiller del año (¡Saludos Katia!), las luces del auditorio se atenuaron y el grupo de música comenzó a tocar canciones de alabanza mientras los estudiantes desfilábamos con estandartes gigantezcos que llevaban escritos los nombres de Dios en grande. En lo personal me pareció emocionante ver a mis compañeros que no eran cristianos participar gustosamente de este acto.

Luego de unos minutos el grupo musical comenzó a tocar la canción de Miguel Casina “Hijo de Dios” (mejor conocida como “Quiero levantar mis manos”) y uno a uno, todos los estudiantes pasamos solemnemente a depositar sobre una especie de altar nuestros títulos de bachilleres como diciéndole al Señor: “Nuestros logros, nuestras vidas y profesiones siempre serán tuyas”.

Realmente fue un acto memorable.

Yo estudié en el Liceo Cristiano mis últimos dos años de bachillerato. Me hubiera encantado vivir la experiencia de estudiar toda mi vida allí. Sin embargo, el poco tiempo que experimenté dentro de sus aulas marcaron mi vida para siempre. En mi opinión la labor académica y espiritual que realizan estos colegios es un gran aporte a la sociedad.

Por eso, cuando el comité organizador de los “50 años” de fundación del Liceo Cristiano me pidió componer la canción lema de este gran evento, que se celebra mañana 16 de Julio, ofrecí mis servicios desinteresadamente. Es mi forma de retribuirles lo mucho que ellos hicieron por mi.

«¡A Dios sea la gloria!
(50 años transformando)
»
Letra y música: Noel Navas
Intérprete: Pablo Rosales

En nuestras aulas: La verdad,
la disciplina y la hermandad.
Nuestros valores: Integridad,
excelencia y honestidad.

50 años transformando
vidas en toda la nación
50 años impactando
el corazón de esta generación

En nuestras mentes: La bondad
la justicia y el dar
En nuestros labios: Proclamar
el evangelio y la verdad

50 años transformando
vidas en toda la nación
50 años impactando
el corazón de esta generación

Coro:
/¡A Dios sea la gloria!
¡A Dios sea el honor!
Por él hemos logrado
lo que hemos alcanzado hoy
¡A Dios sea la gloria,
la honra y honor!/

En nuestras mentes: La bondad
la justicia y el dar
En nuestros labios: Proclamar
el evangelio y la verdad

50 años transformando
vidas en toda la nación
50 años impactando
el corazón de esta generación

Noel Navas.

5 Comentarios

  1. Dios te bendiga hno Noel te queria pedir si nos permites usar este canto para el aniversario de nuestra iglesia y si nos das permiso si pudieras darnos los acordes. De antemano Dios te bendiga tu hno en Cristo Ramon Romero

  2. Hola, por mí no habría problema que la uses. Pero tienes que pedirles autorización a ellos, busca el sitio web, contacta a la administración central (no al liceo crist. central) y pide hablar con el pastor Julio Valencia. Hazlo la otra semana, no esta, estarán en un congreso y no creo que te atiendan en oficina. Saludos!

  3. Estudié en el Liceo (central), sin duda marcó mi vida, que bueno ser parte de esa historia de modelar la vida de Cristo, Felicidades por tu participación en esta conmemoración.
    .A Dios sea la gloria!
    DTB

  4. ruben cosio ibarra

    tu blog me parece muy completo y es una de los mejores en la red Noel, pero creo que te has ovidado de los verdaderamente grandes de la composicion como es el hacer una reseña de aabanzas como silent night , white christmas, amazing grace y similares hay muchisimas , todos los gospels de elvis, dottie rambo , thomas a dorsey, las a{abanzas de charles wesley y similares, estas son las verdaderas alabanzas .l os salmistas de hoy comparados con os mencionados resultan demasiado mediocres- Honor a quien honor merece

  5. Gracias por comentar, pero lastimosamente mi blog se orienta a la composición en español. Me parece que calificar de «mediocres» a todos los compositores que he entrevistado al compararlos con los de antaño, es una aseveración exagerada. ¿Marcos Vidal entra en tu calificativo? ¿Fernando Solares, Alejandro Alonso, Heriberto Hermosillo y Ricardo Rodríguez también? ¡Wow, brother! Si ellos son mediocres más lo somos aquellos que ni siquiera hemos tenido el valor de publicar nuestras canciones para que el peso del escrutinio de otros caiga sobre nosotros.

    Noel Navas.

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