davidnavas.jpgUna historia de superación personal.

El primer compositor que conocí no fue en un seminario de alabanza ni en un congreso de adoración. No fue antes de iniciar algún culto de mi iglesia ni después de un concierto de música cristiana. Fue en mi propia casa. Compartíamos la misma habitación. Dormía a escaso metro y medio de mi cama. ¿Quién era? David. Mi hermano.

Aún recuerdo sus dos primeras canciones: “Salmo 134 y “Zaqueo”. Ésta última una ingeniosa canción infantil que yo mismo canté hace muchos años cuando impartía clases de Biblia a los niños de Escuela Dominical en mi iglesia. La verdad es que de los cinco hermanos que somos, David siempre fue el primero en todo. No sólo en aprender a componer, sino en caerse de un árbol, en escaparse de clases, en recibir las palizas de mi mamá cuando nos portábamos mal, ¡y hasta en contraer matrimonio!

David siempre fue alguien con mucha iniciativa. En 1993 comenzó a trabajar en la aerolínea más importante de El Salvador como Operador de rampa. Puesto mejor conocido como: Maletero. Uno de los puestos más bajos dentro de ese tipo de empresas. Su horario era de siete horas y media con un salario aproximado de a penas doscientos dólares. Su trabajo consistía en cargar maletas desde 30 hasta 70 libras de peso. Y había ocasiones que hasta de 100. Como dice David: “Es que había gente que no viajaba… ¡Se mudaba! Por eso, quien no estaba acostumbrado al trabajo duro no permanecía en la aerolínea”. La meta de ellos era meter al avión la mayor cantidad de maletas posible y dejar el mínimo que pudieran. Está demás decir que era un trabajo agotador.

Simultáneo a su empleo, David comenzó a estudiar inglés al igual que muchos de sus compañeros. Pero no sólo eso, en ese entonces ya cursaba segundo ciclo de la carrera de Ingeniería Mecánica en la universidad. Mi hermano estuvo aproximadamente un año y medio trabajando como Maletero. Posteriormente ascendió a Operador de equipo. Quien es el que maneja el equipo motorizado que jala la carreta con el equipaje o la banda que transporta las maletas hacia el interior del avión. En ese puesto permaneció otro año y medio más. Hasta que apareció la oportunidad de tomar un curso que lo capacitaría para ascender y trabajar como Despachador de vuelo.

Cuando aplicó a dicha plaza, mi hermano cuenta que en una reunión general del departamento su jefe profirió unas palabras retadoras e intimidadoras a la vez. Él dijo: “¡Bueno, señores! David Navas ha aplicado para Despachador de vuelo en el área de operaciones aéreas; por lo tanto, debemos cubrir su puesto de inmediato. Sea que obtenga su ascenso o no… ¡Él no va a regresar aquí!” ¡Ops! Eso significaba que si reprobaba el curso se quedaría sin empleo. Por eso, cuando oyó a su jefe hablar, uno de los compañeros de mi hermano, que también se había inscrito al mismo curso, se echó para atrás y prefirió quedarse trabajando como operador de equipo en lugar de avanzar; sin embargo, David continuó.

Al terminar el curso que duró dos meses David logró calificarse dentro de los mejores tres para el puesto. Por lo que en 1996 ingresó al departamento de operaciones aéreas como Despachador de vuelo. Quien es el que prepara el plan de vuelo del capitán, la ruta aérea que debe seguir, calcula la cantidad de combustible que el avión necesitará, entre otras cosas. En ese puesto permaneció tres años más hasta 1999. Sin dejar de estudiar inglés ni su carrera.

davidnavas2.jpgEn ese entonces quedó libre una plaza en el Departamento de Ingeniería de Operaciones, la cual le ofrecieron; sin embargo, aunque al inicio David estuvo renuente de tomarla debido a que deseaba terminar primero su carrera universitaria, finalmente aceptó. Por lo que lo ascendieron al puesto de Ingeniero de Operaciones sin siquiera haber obtenido su título profesional.

Cuando sucedió eso, un Ingeniero de la aerolínea lo cuestionó de por qué le habían dado ese puesto sin siquiera haberse graduado de la universidad. Lo cual llevó a mi hermano a preguntarle a su supervisor por qué le habían dado la plaza. Él le contestó: “David, fuiste seleccionado para esta área no porque te hayas graduado; sino porque estás estudiando. Mira a tus otros compañeros que ya se graduaron de Ingenieros, ¿continúan estudiando? ¿Verdad que no? Bueno, yo necesito a alguien en este puesto con la capacidad que tienes tú de seguir aprendiendo y no alguien que ya se conformó con lo que aprendió. ¡Por eso estás aquí!”

En el 2001, después de dos años de trabajo en esa área, lo ascendieron a Supervisor de Ingenieros de operaciones teniendo dos personas bajo su cargo. En ese puesto a su equipo le correspondía calcular el máximo de peso de despegue por cada aeronave, en cada aeropuerto y en cada pista, entre otras cosas más. En el 2002 la empresa sufrió una reestructuración, que como dice David: “Fue muy objetiva”, donde la aerolínea estableció que el puesto de Supervisor era sustentable si tenía por lo menos cinco personas bajo su cargo. Debido a que David solo tenía dos, lo bajaron una vez más a Ingeniero de operaciones.

Posteriormente, en el 2004, la empresa contrató dos Ingenieros de operaciones más y en el 2005 lo ascendieron de nuevo y lo reubicaron en su puesto anterior sólo que ahora con un nuevo nombre: Jefe de ingeniería de operaciones, teniendo a su cargo cuatro personas. Puesto en el cual fungió hasta este 14 de Mayo de 2008. Sí, hace a penas unos días mi hermano dejó de trabajar en la aerolínea.

La historia de David es una historia de ascenso tras ascenso. Quien comenzó ganando un salario de a penas doscientos dólares terminó ganando siete veces más de lo que originalmente le pagaban cuando comenzó como Maletero. Es decir, todos estos años y a medida que escalaba puestos, David trabajó, estudió inglés, se casó y tuvo dos hijas, y además obtuvo su título universitario el pasado 15 de Marzo de este año. Así es, hasta hace dos meses mi hermano logró graduarse como Ingeniero Mecánico de la Universidad Albert Einstein de El Salvador. Imagine eso: ¡Después de 15 años de haber comenzado!

Él cuenta que cuando inició la carrera tuvo un catedrático que dijo a todos los estudiantes: “Señores, ustedes estudian la carrera de Ingeniería… ¡No Ingeniería a la carrera!” Parece ser que David se tomó muy en serio esas palabras, Jeje. Sin embargo, lo importante aquí es que mi hermano se graduó y alcanzó una de las metas más importantes que se había trazado en su vida.

Como acabo de mencionar, hace unos días y después de varios meses de oración y planeación, el 14 de Mayo David dejó de laborar en la aerolínea donde trabajaba y ahora está listo para partir de El Salvador para embarcarse, junto con su familia, en una de las aventuras más desafiantes de su vida.

davidnavas3.JPGResulta ser que la empresa Qatar Airways, una de las pocas líneas aéreas 5 estrellas en el mundo, le ofreció el puesto de Experto en Ingeniería de Operaciones, ganando, ¡aunque usted no lo crea!, treinta veces más de lo que David inicialmente ganaba hace quince años cuando comenzó a trabajar como Maletero en el aeropuerto de El Salvador. Sí, no exagero, él aceptó un puesto de trabajo en el Medio Oriente con un sueldo treinta veces más alto de lo que comenzó ganando cuando entró al mundo de las aerolíneas. Yo le llamo a eso: “El ascenso de ascensos”.

Cuando pienso en la historia de mi hermano, lo único que puedo decir es que él es un verdadero ejemplo de éxito profesional. De esfuerzo, trabajo y perseverancia. En él se ha cumplido el Proverbio que dice: “El alma del diligente será prosperada”. Los valores cristianos que nuestros padres nos inculcaron y la visión de superación que él, junto con su esposa, siempre han mantenido, lo han llevado a alcanzar todo lo que ha logrado hasta hoy.

Hace unos días, antes que David dejara su trabajo, me relató una experiencia de composición que tuvo a inicios de Abril pasado. Resulta que participando de un retiro espiritual para líderes de su iglesia, mi hermano me contó que luego de escuchar una de las conferencias donde hablaron sobre la vida del patriarca Jacob y al reflexionar sobre el pasaje que donde éste vio en Betel ángeles subir y bajar del cielo (1), David oró dentro de sí: “Señor, verdaderamente esto es lo que tú quieres de nosotros. Que seamos una ´Casa de Dios´ y una ´Puerta del cielo´. Tú quieres que ahora que emigramos a otro país seamos esto para la gente que no te conoce”. Fue entonces que al terminar la predicación, durante el tiempo de adoración, compuso una canción. Sí, así es. Después de más de diez años sin haber escrito una, debido a sus múltiples ocupaciones, el Primer Compositor que conocí se reencontró con la composición. Su canción se titula: “Casa de Dios, puerta del cielo” que usted puede escuchar aquí (2).

La verdad es que David no sólo fue el Primer Compositor que conocí, sino que fue más allá y se convirtió en el Primer Compositor que creyó en mí. Sus palabras de aliento, su interés continuo por escuchar mis canciones y además, su apoyo constante al disco que estoy por terminar han sido parte esencial de mí Aventura de Componer.

“David: Honro tu vida y los lazos que nos unen, los cuales seguirán fortaleciéndose a pesar de que ya no estés con nosotros. ¡TE AMAMOS!”

Noel Navas.

Notas:

1) Véase Génesis 28:10-22.

(2) Casa de Dios, puerta del cielo/Escrita por: David Navas/Intérprete: Noel Navas. “Casa de Dios, puerta del cielo/Sea mi vida oh Señor para este mundo sediento de tu amor/Coro: Mi anhelo es ser un santuario de tu gloria/En el que a Ti muchos puedan entrar/Puente: Quiero que mi vida oh Dios sea un altar para Ti/Que mis palabras sean hoy como un bálsamo que sane el dolor/Coro: Mi anhelo es ser un santuario de tu gloria/En el que a Ti muchos puedan entrar/Heme aquí, heme aquí”. Derechos reservados, 2008.