«Me alegraré en ti» (Segunda parte)

«Me alegraré en ti» (Segunda parte)


Me alegraré en tiLa historia detrás de “Soy redimido”.

Después de presentar la primera parte de esta serie donde hablé de la historia detrás de mi primer disco, en esta oportunidad comienzo a presentar las anécdotas y pensamientos que rodearon la composición de cada canción. “Me alegraré en ti” es un disco de aire acústico con diez canciones pop-rock cuyo énfasis principal es celebrar la alegría de la redención. Si usted escucha la grabación de principio a fin notará que el hilo conductor es ese: Hablarnos a todos de que la alabanza y la intimidad en la adoración se logra a través de la sangre de Jesucristo y la comunión con el Espíritu Santo. Confío que las historias detrás de cada canción le ayuden a comprender cómo surgieron y además, a disfrutarlas con mayor entendimiento.

“Soy redimido” nació una noche donde súbitamente emergieron de mí algunas figuras melódicas que no me dejaron en paz hasta que me senté en el comedor y escribí los versos que venían a mi mente mientras simultáneamente tejía melodía tras melodía en mi imaginación. Esta es una de esas canciones que no dejé de escribir hasta haberla concluido. Desde las 7 de la noche hasta las 11 no paré de pensar en ella. Fueron 4 horas sumamente intensas donde no cupo ningún otro pensamiento más que la letra y melodía de esta canción.

Algo que me gustó (y me gusta) de “Soy redimido” es que tiene hasta cinco variantes melódicas que la hace que una canción muy interesante. Inclusive hasta el día de hoy no sé definir cuál es exactamente el Coro debido a que melódicamente hablando es un tanto amplia y estructuralmente difícil de definir.

Unos meses después de escribirla recuerdo que atravesé un breve período de culpabilidad que provocaba que de vez en cuando pensara en mi pasado. Lo sé, lo sé, nací en un hogar cristiano y siempre me he esforzado por apegarme a los principios de la Palabra, pero aun así uno sabe que a través del tiempo ha hecho cosas que han deshonrado al Señor e incluso dañado a otras personas. ¿No es cierto? Usted me entiende, a todos nos hubiera gustado no haber pensado, dicho o hecho algunas cosas. Todos hubiéramos querido vivir de forma distinta y de ser posible nunca habernos equivocado en algo.

Experimentando ese breve período de culpa recuerdo que mientras estaba orando en mi cuarto sentí un fuerte deseo por leer Apocalipsis capítulo cinco. Aquí entre nos: Pienso que el Espíritu Santo vio mi frustración interior de no haber tenido una vida intachable y entonces me guió a leer el siguiente pasaje de la Escritura:

En la mano derecha del que estaba
sentado en el trono vi un rollo escrito
por ambos lados y sellado con siete sellos.
También vi a un ángel poderoso que
proclamaba a gran voz: «¿Quién es digno
de romper los sellos y de abrir el rollo?»
Pero ni en el cielo ni en la tierra, ni debajo
de la tierra, hubo nadie capaz de abrirlo
ni de examinar su contenido. Y lloraba yo
mucho porque no se había encontrado
a nadie que fuera digno de abrir el rollo
ni de examinar su contenido.
(Apocalipsis 5:1-4).

A medida que leía el pasaje el Espíritu me hablaba: “Mira Noel, tu problema es que te gustaría presentarte delante del trono sin tener nada de qué avergonzarte. Pararte frente a Dios y presumir de la calidad de vida que has vivido, pero vamos, mira la escena donde todos están delante de Dios, ¿hay algún mortal digno de estar parado allí? ¿Hay alguien cuyos méritos lo faculten para abrir los sellos?”

Yo pensaba dentro de mí: “Mmm… No”.

“Te está pasando las del apóstol Juan que se lamentaba de que no hubiera alguien en el salón del trono digno de abrir el rollo. Así es que como te estás sintiendo hoy. Sigue leyendo…”

Uno de los ancianos me dijo: «¡Deja de llorar,
que ya el León de la tribu de Judá, la Raíz de
David, ha vencido! Él sí puede abrir el rollo
y sus siete sellos.» Entonces vi, en medio
de los cuatro seres vivientes y del trono y
los ancianos, a un Cordero que estaba de pie
y parecía haber sido sacrificado. Tenía siete
cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus
de Dios enviados por toda la tierra. Se acercó
y recibió el rollo de la mano derecha del que
estaba sentado en el trono…”
(Apocalipsis 5:5-7).

“Nadie en el cielo, en la tierra ni debajo de la tierra es digno de acercarse al trono y destapar los sellos. Nadie ha vivido una vida tan santa, tan pura y tan perfecta como la que vivió Jesucristo. Nadie murió por los pecados de la humanidad y nadie ha vencido a la muerte. ¡Sólo él! Él es el único digno de estar de pié ante el trono y con rostro en alto decir: “No tengo nada de qué avergonzarme”. Todos los demás tienen un pasado, todos tienen un pecado, todos han cometido un error que los convierte en indignos. ¿Lo ves? ¡Todos son redimidos!”

De inmediato comprendí el mensaje y hasta una sensación de humildad me inundó. Con paz en el corazón continué leyendo:

Cuando lo tomó, los cuatro seres vivientes
y los veinticuatro ancianos se postraron delante
del Cordero. Cada uno tenía un arpa y
copas de oro llenas de incienso, que son las
oraciones del pueblo de Dios. Y entonaban
este nuevo cántico: «Digno eres de recibir
el rollo escrito y de romper sus sellos, porque
fuiste sacrificado, y con tu sangre compraste
para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo
y nación. (Apocalipsis 5:8-9).

“Esta es una de las razones de por qué Jesucristo es el único digno de adoración, porque nadie ha vivido una vida como la suya, muerto en una cruz y resucitado de la muerte. Cuando toda la multitud ante el trono reconoció que él ha sido el único que ha vivido una vida perfecta y que además de eso, los redimió con su sangre, entonces se postraron y le adoraron. Noel, si tú o algún otro ser humano vivieran una vida perfecta entonces también serían dignos de adoración, pero como nadie lo ha logrado ni logrará jamás entonces ahora tienes una razón más por la cual adorarlo sólo a él”.

Esa noche en mi habitación comprendí un poquito más lo que significa ser redimido. Significa que todos tenemos un pasado del cual avergonzarnos, algo en lo que hemos fallado; sin embargo, hubo Uno cuyo pasado fue intachable y entregó su vida para rescatarnos (“redimirnos”). Y no solo eso, ese Uno también nos faculta mediante su sangre para entrar delante de la presencia de Dios y adorarlo con libertad. Sí, adorarlo como si nunca hubiésemos cometido pecado, como si nunca hubiéramos fallado y cómo si no tuviésemos un pasado que recordar.

En resumen: Hemos sido redimidos.

“Soy redimido” 
Noel Navas.

Soy redimido, hijo de Dios,
con su sangre me salvó.
Me he rendido al Señor,
hoy le doy gloria y honor.

Y entrego con mis labios
mi adoración.
Y elevo con mi boca
una nueva canción.

Soy redimido, hijo de Dios,
con su sangre me compró.
Le pertenezco al Señor,
hoy agradezco su amor.

Y entrego con mis labios
mi adoración.
Y elevo con mi boca
una nueva canción.

Con su sangre me salvó,
con su sangre me limpió.
Con su sangre me compró,
con su sangre me amó.

Me ha rescatado de la maldad,
del pecado me dio libertad.
Me ha guardado de fallar,
me ha llenado de perfecta paz.

/Soy redimido, soy redimido/ 

Continúa…

4 Comentarios

  1. woow!! Buenisimo Noel desd la primera parte me ha gustado creo q Dios tiene su sello en tu disco aunq no lo he escuchado todo pero m gustaria q estuvieras d nuevo en mi iglesia se q esta un poco extraviado el lugar pero si quisiera q nos visitaras bendiciones y adelant

  2. GABRIEL: Para servirte mi hermano, avísame nomás. Ok?

  3. Bendiciones hermano!!! No tengo palabras para describir esta experiencia q nos relatas, es sencillamente espectacular!!!, muy edificante. Me encantó la canción 😀 y también su blog con todas sus enseñanzas, llevo un tiempo leyéndolas y me han ayudado un montón (ni se imagina) sobre todo porque estoy iniciándome en esto de la alabanza y la composición y anhelo cada día agradar más y más a Dios con excelencia, asi como todos ustedes 😀
    Es la primera vez q escribo jeje, bueno tenía que hacerlo ya me estaba muriendo de ganas jijijiji
    Un saludo desde Chile, y muchas bendiciones

  4. EPILEF: Gracias por animarte a escribir. Te lo agradezco de verdad. Me alegra saber que has estado leyendo el blog y analizando el contenido. Dios te bendiga mucho y estoy para servirte.

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