Me alegraré en ti (Sexta parte)

Me alegraré en ti (Sexta parte)


La historia detrás de “Consuelo en medio del dolor”.

Hoy en la serie de artículos relacionados a mi disco: “Me alegraré en ti”, compartiré los pensamientos que rodearon la composición de “Consuelo en medio del dolor”. Como he dicho antes “Me alegraré en ti” es un disco de aire acústico con diez canciones pop-rock cuyo énfasis principal es celebrar la alegría de la redención. Si usted escucha el proyecto de principio a fin notará que el hilo conductor es ese: Hablarnos a todos de que la alabanza y la intimidad en la adoración se logra a través de la sangre de Jesucristo y la comunión con el Espíritu Santo. Confío que las historias detrás de estas canciones le ayuden a comprender mejor el cómo surgieron y además, a disfrutarlas con mayor entendimiento. Al final encontrará un player donde podrá escuchar la canción.

Hay dos palabras claves detrás de mis canciones: Conceptos y experiencias. Por ejemplo, detrás de la composición de “Soy redimido” y “Espíritu Santo eres el Señor” hubo conceptos que me impulsaron a componer. Y detrás de “Me alegraré en ti” y “Te necesito tanto a ti” hubo experiencias. Aunque los conceptos y las experiencias siempre forman parte de una canción, la mayoría de veces predomina una más que la otra y viceversa.

¿Qué predominó más en la canción “Consuelo en medio del dolor”? ¡Ninguna de las dos! Je. Francamente no puedo decir que cierto tipo de conceptos o una experiencia específica impulsaron la composición de ella. Simplemente una noche iba saliendo de una reunión de la iglesia, comencé a “melodiar” en mi mente y de una sola vez emergió de mí la canción. “Eres mi consuelo en medio del dolor, cambiaste mi lamento por una canción…” Comencé a cantar, “quitaste la tristeza de mi corazón mientras inundaba mi alma con tu amor…” Y así seguí hasta terminarla.

Originalmente la canción tenía dos estrofas, dos precoros y un coro; sin embargo, un amigo me hizo la observación de que sería mejor que le quitara la segunda estrofa y dejara solo la primera y así sería más fácil para la gente aprenderla. Le hice caso.

¿Estaba meditando durante ese tiempo en algo relacionado al dolor y a las dificultades? ¿Estaba atravesando algún tipo de sufrimiento durante esos días? No que yo recuerde. La canción brotó de mí de una forma tan natural que por lo emocionante y festiva que es decidí incluirla dentro del disco.

Fue hasta que estaba dentro del estudio de grabación que medité más profundamente en lo que decía la letra. Una tarde mientras grababa le dije al ingeniero: “Se oye fácil cantar: ‘Eres mi consuelo en la aflicción…’ ahorita que estoy experimentando bienestar. ¿Pero cantaría igual si estuviera atravesando una situación realmente difícil? ¿Lo haría con la misma intensidad?” Por lo que a media que la grababa intentaba cantarla con el respeto que se merecen todos aquellos que escucharían la canción en medio de una dificultad.

Hasta dónde puedo recordar mi vida no ha estado rodeada de tragedias. Siempre he sido una persona muy feliz. Por risible que pudiera ser para algunos lo más doloroso que hasta el día de hoy he experimentado han sido un par de rupturas amorosas y que en su momento me provocaron lágrimas. Eso fue hace mucho tiempo; sin embargo, mientras experimentaba esos momentos dolorosos este pasaje de Corintios siempre me ha habló:

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Padre de misericordias y Dios de toda consolación, e
l cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones,

para que podamos también nosotros consolar a los
que están en cualquier tribulación,
por medio de la consolación
con que nosotros somos
consolados por Dios. Así como abundan
en nosotros
las aflicciones de Cristo, así abunda también por el
mismo
Cristo nuestra consolación. Pero si somos atribulados es
para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados
es
para vuestra consolación y salvación, la cual se realiza
en el sufrir
las mismas aflicciones que nosotros también padecemos.
Y nuestra
esperanza respecto de vosotros es firme,
pues sabemos que así
como sois compañeros en las aflicciones,
también lo sois en la
consolación.

2 Corintios 1:3-7.

Si algo he aprendido de mis dificultades personales es que aunque no lo sintamos, Dios siempre está acompañándonos. Él siempre está allí para infundirnos aliento y prestarnos ánimo. ¿Con qué motivo? 2 de Corintios lo dice: “Para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios”.

Si le relatara las decenas de conversaciones que he sostenido a través de los años con personas que han experimentado alguna herida en el alma y que me ha tocado escuchar y aconsejar, usted se sorprendería. El consuelo que Dios nos da en nuestros momentos difíciles, es el mismo que nos servirá para consolar a otros cuando ellos a traviesen circunstancias similares a las nuestras.

Es cierto, detrás de “Consuelo en medio del dolor” no hubo conceptos extraordinarios o una experiencia singular que me llevó a escribirla. Como dije antes, nació de forma natural una noche mientras salía de una reunión. Sin embargo, puedo asegurarle que Dios consuela en medio de los momentos difíciles. Sea que los hayamos provocado nosotros o simplemente hayan aparecido, le garantizo que si se toma de la mano de Dios, el Espíritu Santo, el Consolador, tomará su carga y le ayudará a que sea más liviana. Le hablará al corazón y le infundirá palabras de ánimo. Y cuando usted haya salido de ese “valle de sombra y de muerte”, Dios lo usará poderosamente para consolar el corazón de otros en el momento que menos lo espere.

“Consuelo en medio del dolor”
Noel Navas.

Eres mi consuelo en medio del dolor,
cambiaste mi lamento por una canción.
Quitaste la tristeza de mi corazón
Mientras inundabas mi alma con tu amor

Estoy tan alegre que quiero saltar,
me siento tan contento que quiero cantar a ti, a ti.

Coro
/Eres mi consuelo en la aflicción,
mi mejor amigo y mi Salvador.
Eres mi castillo, mi libertador.
Eres mi consuelo en medio del dolor.

Mi pronto auxilio en la tribulación,
eres mi abrigo y mi protector.

Eres mi refugio, mi adoración.
Eres mi consuelo en medio del dolor/

Eres mi consuelo en medio del dolor,
cambiaste mi lamento por una canción.
Quitaste la tristeza de mi corazón
Mientras inundabas mi alma con tu amor

Estoy tan alegre que quiero danzar,
con todas mis fuerzas te quiero alabar a ti, a ti.

Continúa…

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