Una buena letra (Cuarta parte)

Una buena letra (Cuarta parte)

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¿Qué características tiene una buena letra?

Hasta el momento he planteado tres características que debería tener una letra cristiana para ser considerada buena: Brindar un buen mensaje, Ser suficientemente clara y Tener profundidad. En esta entrada hablaré de una cuarta cualidad que tiene que ver la correcta escritura de la letra.

4. Una buena letra está bien escrita.

Cuando yo comencé a escuchar música cristiana el formato de grabación reinante eran los casetes, formato que al poco tiempo fue desbancado por los Discos Compactos, mejor conocidos como: CD´s. En aquella época, no importaba el formato, siempre se incluían las letras de las canciones. Sea que fuese un casete o un CD las letras iban dentro de una especie librito (“portada”) y ambos: librito y CD, en un estuche plástico.

En la actualidad, la venta de música digital está desbancando el formato de CD por lo que al comprar un proyecto musical muy rara vez se pueden obtener las letras de las canciones para leerse. Aunque la música digital va a paso rampante aún se pueden encontrar CD´s como formato sonoro; sin embargo, aún con todo, es muy improbable que ahora se adjunten las letras.

Lo que hoy en día están haciendo los salmistas es vender el CD dentro de un sobre perfectamente diseñado. ¡Adiós estuche de plástico! El problema de dichos estuches siempre fue que se quebraban durante los viajes y eso provocaba que la gente no quisiera comprar los CD´s. Por eso, los sobres, además de evitar pérdidas, también ahorran espacio físico y hasta ayudan a transportar más música en comparación de si se siguieran usando estuches. En este sentido, sustituir el estuche por el sobre ha sido muy pero muy conveniente.

El punto al que quiero llegar es que cambiar del estuche de plástico al sobre ha hecho que los salmistas ya no pongan las letras de las canciones. Solo venden el CD. Es decir, hoy en día lo importante en la venta de música cristiana es el componente sonoro (el CD), no el componente escrito (el librito con las letras). En mi opinión esto ha provocado que los consumidores le den más importancia a escuchar que a leer y por lo tanto, esto ha favorecido que sea más laborioso detectar letras mal escritas

Si a todo esto le sumamos que al cristiano promedio no le interesa el tema de la buena escritura por medio de la gramática, entonces podríamos concluir que: 1) no leer las letras dificulta detectar las letras mal escritas. Y 2) el poco aprecio por la gramática contribuye a que no se detecten las letras mal escritas.

Una buena letra está bien escrita. Si una letra está mal escrita no podemos afirmar que es buena. Ya sea por el componente auditivo predominante o porque la gente no tenga los conocimientos gramaticales adecuados, un problema común es calificar como buena una letra con errores, sino ortográficos, gramaticales.

Por ejemplo, la canción “La casa de Dios”, que en 2001 grabó Danilo Montero en el disco: “Cantaré de tu amor”, está mal escrita. ¿Tiene un buen mensaje? ¡Sí! ¿Tiene un mensaje claro? ¡Sí! ¿Dice mucho con poco? ¡Sí! ¿Dónde está entonces el problema? En la gramática.

La letra dice:

Mejor es un día en la casa de Dios
que mil años lejos de él.

Si usted conoce los rudimentos gramaticales más básicos debió haber notado el error. Si no lo notó, ¡a estudiar se ha dicho!

El fallo está en el verso “que mil años lejos de él”. ¿Por qué? Porque el verso anterior dice: “mejor es un día en la casa de Dios”, mostrándonos como sujeto de la oración a “la casa”, no a “Dios”. Por lo tanto, si esta letra se hubiese escrito correctamente debió haber dicho:

Mejor es un día en la casa de Dios
que mil años lejos de ella

¿Por qué nunca se corrigió el error? ¿Por qué se sigue cantando tal cual está en el disco? Porque los evangélicos disculpamos todo y no prestamos atención a este tipo de detalles.

En ese mismo disco, la canción “Fue en la cruz”, también está mal escrita. Copio la letra tal cual está en la portada:

“Fue en la cruz”

Si fue en la cruz que yo encontré
la paz y el gozo que llenan,
la gracia que lo cambió todo.
Si yo encontré en Jesús.

Si fue en la cruz que pude ver
la condición de mi alma,
lo lejos que me hallaba

de su perfecto amor.

Coro: 
/Si fue en la cruz que el Salvador

me dio su amor y vida para siempre.
Si fue en la cruz que él canceló
todo deber que condenaba mi ser/

Si fue en la cruz donde al fin
se abrió la puerta del cielo

y al Padre pude llegar
en real adoración.

Si fue en la cruz que pude ver
la condición de mi alma,
lo lejos que me hallaba
de su perfecto amor.

Si usted escuchara la canción notaría que es una canción maravillosa, con un ritmo y melodía emocionantes; sin embargo, está mal escrita. Le explico por qué.

Existen tres tipos de “si” en el idioma español. El “sí” afirmativo, el cual va tildado. El “si” condicional que no va tildado y el “si” como nota musical y que tampoco va tildado. Basado en esto, cuando se usa un “si” condicional (que no va tildado) por lo general se usa en oraciones de causa y efecto. ¿Qué es una oración de causa y efecto? Una como esta:

Si yo leo La Aventura de Componer (causa)
es porque quiero aprender a escribir buenas letras
(efecto)

En este sentido, si uso un “sí” condicional en una oración que solo tiene causa pero no efecto, entonces la expresión no se entendería y sería un sin sentido. Por ejemplo, si yo solo dijera…

Si yo leo La Aventura de Componer

sin escribir nada más, solo eso, sin poner el efecto, ¿comprendería usted lo que quiero decir? ¿Tendría sentido la oración? ¿No le hace falta el “es porque quiero aprender a escribir buenas letras” para completarla y entenderse mejor? ¡Por supuesto!

Ese es el problema con “Fue en la cruz”, contiene oraciones con “si” condicional a las que solo les pusieron la causa y no el efecto. Vea:

Si fue en la cruz que yo encontré
la paz y el gozo que llenan…
(¿Ajá? ¿Dónde está la frase que sigue?)
la gracia que lo cambió todo
(esta frase no tiene sentido debido a lo anterior)
Si yo encontré en Jesús…
(Otra vez: ¿dónde está la frase que sigue?)

Coro:
Si fue en la cruz que el Salvador
me dio su amor y vida para siempre…
(¿Ajá? ¿Dónde está la frase que sigue?)
Si fue en la cruz que él canceló
todo deber que condenaba mi ser…
(Otra vez: ¿dónde está la frase que sigue?)

Lo que pasó con la letra de “Fue en la cruz” es que se redactó mal y por ende, se canta mal. El error se arreglaría fácilmente con una tilde en la palabra “si” (convirtiéndolo en un «sí» afirmativo) y con una coma, de la siguiente manera:

Sí, fue en la cruz que yo encontré
la paz y el gozo que llenan.

La gracia que lo cambió todo,
sí, yo encontré en Jesús.

Sí, fue en la cruz que pude ver
la condición de mi alma,
lo lejos que me hallaba
de su perfecto amor.

Coro:
/Sí, fue en la cruz que el Salvador
me dio su amor y vida para siempre.
Sí, fue en la cruz que él canceló
todo deber que condenaba mi ser.

Sí, fue en la cruz donde al fin
se abrió la puerta del cielo
y al Padre pude llegar

en real adoración.

Mi punto es que una buena letra está bien escrita. Si no está bien escrita, por más que brinde un buen mensaje, sea clara y profunda, está mal hecha.

Continúa…

2 Comentarios

  1. La canción “La casa de Dios” también se arreglaría con uma coma par indicar que cambia de sujeto, así:
    Mejor es un día en la casa de Dios,
    que mil años lejos de él.

  2. MAT: Mmm… No, aún así no se corrige el error. El sujeto sigue siendo el mismo, por lo tanto, en vez de «él» debería de decir «ella».

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