Conversando sobre composición con: Rabito (Tercera parte)

Conversando sobre composición con: Rabito (Tercera parte)

- en Conversando sobre composición
2642
1


Uno de los mejores compositores argentinos.

Una entrevista a Juan Carlos Fernández, mejor conocido como “Rabito”. Cantante, músico y compositor argentino de amplia trayectoria. En su haber están las producciones: “Pueblo de Dios”, “Sinceridad”, “Mensajero del amor” y “Nueva música para el barrio”, entre otras. Junto a Fonovisa fue el promotor del inicio de los Premios Grammys para la música Gospel Latina con su producción «Sinceridad» a finales de los 90´s y donde recibió la nominación. Desde hace 30 años solo graba música Gospel y está dedicado a predicar el evangelio de Jesús dando conciertos y conferencias en distintos países. En los últimos 20 años vive en California junto a su familia. Una conversación a las 4 p.m. vía Skype.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Juan Carlos, en alguna reseña sobre ti leí que pasaste como 8 años sin grabar nada, ¿a qué se debió esa pausa?

Rabito: Lo he hecho dos veces. La primera vez pasé 5 ó 6 años sin sacar ningún disco y la última fue entre “Viva la vida” y “Música nueva para el barrio”, mi nuevo disco…

O sea que desde 2004 no sacabas un disco…

Rabito: 2003 ó 2004 aproximadamente. Y sí, 8 años…

¿Por qué tanto tiempo?

Rabito: Porque Dios no me había puesto una carga para escribir canciones. Yo veo mis canciones como canciones pero siento que Dios las ve como avisos para su pueblo. Algunas canciones son para alegrar la vida de la gente y otras para jalarles las orejas. Dios quiere que su pueblo disfrute, por eso me dio “El rap del mono” (oír en el player) donde hablo de la evolución y de la equivocación de Darwin. La canción apela a un tono irónico para dar un mensaje. Otra canción es “Enamorarme” (oír en el player) que es la continuación de “Que te quiero”, donde vuelvo a hablar de la pareja. O sea, yo escribo desde lo más divertido hasta lo más reflexivo.

O sea que lo que a ti te impulsa a componer y de paso, a grabar, es cuando tienes una carga por transmitir un mensaje. Durante esas pausas no necesariamente estás componiendo…

Rabito: Yo canto lo que Dios me da, y si no me da algo canto lo de mis últimos discos y me la paso predicando. Nunca es igual. Cuando tú ministras cada circunstancia es diferente, las personas son diferentes y los países son diferentes. Entonces siempre estoy viajando y ministrando.

Durante esas largas pausas que no compones, ¿no te preocupa de que no nazcan canciones o que el don haya desaparecido para siempre?

Rabito:  Si es don, el don no es mío. Y si hay don, ¡alguien te lo dio! Si Dios te lo dio él lo usará en los momentos que considere oportuno. Si pasara que él no me da nada quizá ya cumplí mi misión.

Aun así yo tengo tan claro el don de Dios en mí que si yo quisiera podría componer una canción en este preciso instante. Si lo hiciera yo sé que voy a escribir una buena canción que pegará. Yo puedo componer una melodía, diagramar muchas ideas y hacer una canción cuando quiera, pero cuando yo me convertí el Señor me dijo: “Juan, mira que ya no es con tu astucia, ¡es con mi Espíritu! Vos sabés cómo componer una canción, pero tenés que poner oído a lo que te diga para que no compongás cualquier cosa”. Cuando me habló eso, dije: “¡Ok! ¡Está bien!”

Hace poco escuché “Música nueva en el barrio” y tiene variedad de ritmos, R&B, balada, vallenato, pop, etc. ¿Cómo versatilizaste tanto esta grabación? Cosa que no había sucedido en discos anteriores…

Rabito: Cuando una persona se especializa en algo puede ser creativo en esa especialidad. Si tú diseñas autos, tú puedes crear autos de dos ruedas, ¡de cinco si quieres! Es cuestión de imaginar y diagramar cosas. Cuando hablamos de música, la música es amplísima. Puedes escribir sinfonías o terminar creando rap o reggaetón. La música es el arte de combinar sonidos.  

Aun así en nuestra subcultura cristiana seguimos criticando la diversidad de ritmos que algunos usan. ¿Qué les respondes a quienes critican que usemos ciertos géneros?

Rabito: La gente que analiza la música sin ser músico puede equivocarse. Ellos no entienden la mente de un músico, no entienden nuestra amplitud ni nuestros sentimientos. Ellos solo reciben los productos que nosotros creamos. Entonces la gente se equivoca cuando dice: “¡Eso no es de Dios!” cuando lo que realmente debería de decir es: “¡Eso no me gusta!” ¿Por qué? Porque probablemente a la par de él haya alguien en quien sí esté surtiendo efecto esa música que él está criticando. Uno debe tener cuidado de señalar cosas que no conoce. Yo no le podría decir a Isaac Newton: “¡Te equivocaste!” porque tarde o temprano quedará en evidencia que yo fui el que me equivoqué.

Tengo un amiga, que fue quien me ayudó a contactarte para esta entrevista, y me dijo que durante un concierto usaste una frase: “Que la música no aplaste la esencia”. ¿A qué te referías con esa expresión?

Rabito: Déjame mejor preguntarte a ti: ¿Qué crees que es la “esencia de la música”?

¿El mensaje? Supongo que el mensaje es la esencia de la música…

Rabito: No, la esencia es el mismo Dios que inventó la música…

Ok…

Rabito: Él es la esencia de la música. “¡Yo soy el Creador de la música!” nos dice el Señor. Que aunque esa expresión no está en la Escritura, se da por entendido pues él es el Creador de todas las cosas. Satanás tenía un alto rango en el cielo y estaba relacionado con la música, él se rebeló contra Dios y ahora él dirige naciones y mentes con la música.

Una vez una persona me preguntó: “¿Usted cree que hay música del Diablo y música de Dios?” Y yo le respondí: “¿Seguro que no te vas a molestar con mi respuesta?” Me dijo que no, así que seguí: “Si yo fuera la música, ¿sabés qué te diría?… ¿Por qué me hechás la culpa a mí? ¡Yo no tengo la culpa! ¡La culpa la tiene quien me usa! ¿Por qué? Porque el que me inventó, me inventó para su alabanza. Pero vos me criticás a mí cuando la culpa la tiene el que me usa, ¡no yo!”

Es extraño mi argumento pero la música es propiedad de Dios. Toda música fue inventada por Dios. ¿Quién se atreve a decirle a los caníbales que están en la selva que lo que tocan no es música si es lo único que saben hacer? ¿Quién se atreve a decirles con fundamento en mano que lo que ellos tocan no está bien? Generalmente ellos utilizan tambores, mostráles una guitarra y les va a llamar la atención. Su cultura es tambores y nosotros lo convertimos a reggaetón. Pero la esencia no la inventaste tú. Lo inventó Dios. Tú tomaste de lo que ya estaba inventado y creaste algo. ¿Me entendés loco?

Cuando yo dije que la música no debe matar la esencia, me refería a que cuando hagas música no te olvides de Dios. Dios es la esencia de la música y por él tú escuchas música hoy.

Estoy de acuerdo…

Rabito: Sí, pero hay un montón de lugares que la música es número uno en los corazones de la gente y entonces cuando hacen un evento invitan a una banda para que atraiga las multitudes. Cuando las muchedumbres vienen, vienen por la banda y no para escuchar el mensaje de Dios. Entonces por eso hay eventos que se convierten en show cuando nunca debieron ser show´s.

Si  miras el Antiguo Testamento encuentras a David usando la música para que se derramara el Espíritu Santo. Cuando pasaba eso le decía a la música: “Música, ¡cállate! Que ahora está alguien más importante que tú”.

¿Cuál quisieras que fuera la canción que la gente más recuerde de tu nueva grabación? ¿Cuál es esa que ellos no deben de dejar de oír?

Rabito: “De blanco, blanco” (oír en el player). Esa es la canción madre de este disco. Dice: “Me gustaría que te vistieras de blanco blanco. Me gustaría que te vistieras de blanco santo. Me gustaría que no me mientas como mientes. De nada sirve que hables de mí si no me sientes. Qué cosas feas que se han cruzado ante mis ojos, que me han llevado desde las lágrimas hasta el enojo. Mi pueblo piensa que yo no veo, que no escucho que yo no siento. Mi pueblo muere porque le falta conocimiento”.

Ese es el mensaje que me impulsó a grabar este nuevo disco y que titulé: “Música nueva en el barrio”. Es “Música nueva en el barrio” porque después de 8 años no sonó nada nuevo mío hasta hoy. “Música nueva en el barrio” porque es distinto a todo lo que está sonando. “Música nueva en el barrio” porque le estoy dando a la gente una nueva alternativa. El disco se ha vendido muchísimo y confío en Dios que eso no va a parar. Aun así siento que la gente no lo ha conocido aun. Hay música que no la puedes digerir fácilmente sino hasta que pasa el tiempo. A veces hago cosas que la gente entenderá en 3 ó 4 años. Es como si me adelantara a las épocas.

Siempre me paso eso, hice cosas que hasta un tiempo después la gente entendió. ¡Hasta cuando adopté el nombre “Rabito”! La verdad yo quería llamarme como un número. Por ejemplo, yo quería ponerle un número al artista, no un nombre. ¡Estaba loco! ¿No?

Jajaja…

Rabito: En lugar de Rabito quería llamarme: “Catorce-Dieciséis” o “Veintiuno-Uno-Uno”. ¡Cualquier cosa! ¿Por qué un nombre? ¿Por qué no un número? Y esa es la creatividad que tiene uno, que viene del deseo de romper con lo que siempre se hace.

La verdad siempre me preguntan lo mismo: ¿Por qué te llamas “Rabito”? Llevo más de 30 años de llamarme así, pero siempre me pregunta eso.

O sea que terminamos nuestra conversación con la pregunta inicial que te hice…

Rabito: Jajaja…

Juan Carlos, gracias por tu tiempo. Danos un consejo para todos aquellos que componemos y escribimos canciones. ¿Qué hay en tu corazón para quienes estamos siguiendo los pasos de gente de experiencia como tú?

Rabito: No escriban una sola letra hasta que Dios les marque cómo escribirla. Conozcan la Palabra y la esencia de la Palabra. Aprendan a discernir lo que se dice entre líneas de los 66 libros de la Biblia. La industria de la música está en un muy mal momento. Por más que quieran grabar su disco no lo van a vender porque hay un montón de gente que está haciendo cosas malas pero baratas y aun así están pegando por todos lados. Lo que quiero decir es que si la gracia de Dios no está encima de quien escribe, podrías llevarte muchas frustraciones. La única forma de que no te frustres es que le preguntes a Dios si él está de acuerdo con lo que vos querés hacer.  

No se apuren, busquen la guianza de Dios; sino se llevarán muchas frustraciones. Imagínate, yo esperé 8 años para lanzar este disco. Pienso que si yo esperé 8 años otros podrían esperar lo mismo o quizá… ¡23 años! No importa el tiempo, pero sí importa la calidad con la que se escribe y el momento que Dios te indique. Será difícil digerir esto para algunos, pero hay un tiempo para escribir y un tiempo para no empujar el escribir. ¿Ok? Lean el libro de Eclesiastés para entender esto.

Noel Navas.

[ti_audio name=»Rabito 3″ width=»600″ height=»150″ autoplay=»0″]

1 Comentario

  1. El don de mezclar letras con música con ritmo con melodía no es mío, es de Dios! Excelente reflexion. Benediciones Hno. Rabito.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar

Cómo formar doctrinalmente a cantantes y músicos

En la actualidad hay una gran necesidad de