Desde la adoración privada (Segunda parte)

Desde la adoración privada (Segunda parte)

- en Desde la adoración privada
2288
2


Cómo escribir canciones desde el devocional personal.

En la 4ta. parte de la serie La iglesia es un karaoke (haga click sobre el título si desea leerla en este momento) propuse una serie de requisitos que debían cumplir los aspirantes a entrar a un equipo de alabanza. Allí hablé acerca de la importancia de ser un adorador. ¿Qué es un adorador? Alguien que practica la adoración todos los días, que vive adorando, alguien que le importa permanecer en una actitud de adoración a Dios en todo tiempo y todo lugar.

Hay formas de saber si una persona ha incorporado a su vida las disciplinas espirituales. Su forma de orar en público, por ejemplo. Quien practica la oración, cuando se le delega el turno de dirigir un tiempo breve o amplio, no se intimida ante la petición. ¿Ha visto alguna vez que cuando se le pide orar a un cantante y un músico para iniciar una reunión o el ensayo semanal se pone esquivo y pide mejor que otros lo hagan? Entonces está en presencia de alguien que no ora en privado. Puede ser que haya uno que otro caso de alguien que simplemente no quiera hacerlo y sí tenga una vida devocional, pero quien verdaderamente ama comunicarse con el Padre nunca esquiva semejante petición.

De paso, cuando alguien tiene una vida devocional sólida, al orar se nota en sus palabras, su forma de expresarse y hasta en su autoridad al hacerlo. No estoy refiriéndome a que grite o a que cambie de tono, sino a que su oración es distinta, hay pasión genuina en sus palabras y la forma de dirigirse a Dios es la de alguien que habitúa orar en privado.

Otra forma de saber que alguien practica la adoración privada es verlo adorar en la iglesia. No sobre la plataforma, desde allí es bien fácil reflejar devoción y espiritualidad; sin embargo, cuando se está abajo de la tarima, en medio de la congregación, sin un micrófono o un instrumento enfrente, allí se ve si el integrante del ministerio de alabanza disfruta estar en la presencia de Dios.

En una audición que hicimos una vez con el equipo de alabanza convocamos a los miembros de toda la congregación para saber quiénes poseían talentos y así poderlos incorporar al grupo. Fue un día jueves y llegaron más de 50 personas. Todos esperaban una audición de canto o de su respectivo instrumento. De repente, el líder del ministerio me dijo: “Noel, la audición que haremos no será técnica, esa la haremos otro día. ¡Hoy haremos una audición de adoración!”  En ese momento yo no tenía la más remota idea de lo que significaba eso. El líder añadió: “Quiero que dirijas un tiempo de 40 minutos de pura adoración, los que tomen sus asientos antes de los 20 minutos y dejen de adorar, no los dejaremos entrar al ministerio”.

¿Sabe qué pasó? A los 20 minutos la mitad de los que llegaron ya se habían sentado. No estaban adorando, tenían la mirada puesta en todas partes o conversaban unos con otros. ¿Conclusión? No sabían adorar, no disfrutaba estar en la presencia de Dios… no eran adoradores.

¿Qué le quiero decir con este ejemplo? Que muchos de los aspirantes a entrar al equipo de alabanza no practican la adoración privada. Práctica que si existiera les daría energía para adorar en oportunidades como la que tuvieron quienes esa vez audicionaron para entrar al ministerio.

Mire, un verdadero adorador siempre está listo para adorar. Adorar no le es una carga, es un deleite. Por eso, cuando está en una reunión en casa o en la iglesia, el que es adorador siempre está presto para ponerse en pie y entregarse al Señor a través del canto y la oración independientemente del tiempo que dure.

Como dije antes, el problema principal de los equipos de alabanza no es que no posean grandes talentos, aunque podría pasar, sino que cuentan con integrantes que no tienen una vida devocional sólida. Otra forma de que lo evidencian es arriba de la plataforma. Durante el tiempo de los cantos rápidos no reflejan el gozo, la alegría y el deleite de cantarle a Dios y durante el tiempo de los cantos lentos tampoco reflejan una actitud de reverencia ni verdadera devoción. Están al frente porque saben cantar y porque saben tocar; mas no saben adorar. No reflejan la emoción y la pasión de estar en la presencia de Dios. ¡Qué decir de ser los principales ausentes en las convocatorias de oración de la iglesia! ¿Dónde están los cantantes y los músicos en la reunión de oración de entre semana, en las vigilias o en los ayunos?

En casa viendo televisión o en el cine.

¿Debe dejarse entrar al ministerio de alabanza a personas que no oran ni adoran a diario? ¿Qué se hace con esos integrantes que no reflejan ni una gota de pasión por Dios a través de la adoración? Bueno, a los aspirantes debe entrevistárseles y preguntárseles de frente si oran todos los días y estudian las Escrituras como hábito de vida. Si ellos dijeran que sí, un modo muy fácil de comprobarlo es preguntarles de inmediato qué es lo que aprendieron esa mañana o el día anterior en su devocional personal, además de preguntarles qué hora del día han designado para hacerlo. De paso, vendría bien preguntarles: “¿Ayunas periódicamente?”

“¡Uy!…” dirá alguien, “Pero así como lo planteas nadie entraría a nuestros ministerios de alabanza eh”. Probablemente, pero permítame terminar mi punto. Después de la entrevista que estoy sugiriendo hacer donde se le pregunte sobre sus hábitos devocionales, si se evidencia que la persona no los tiene, debe preguntársele si estaría dispuesto a aprenderlos y practicarlos en el corto y mediano plazo. Si la persona respondiera afirmativamente, entonces puede dársele el privilegio de servir en el ministerio de alabanza.

Las disciplinas espirituales pueden aprenderse en el tiempo. No es que descalificaremos tajantemente a alguien por confesarnos que le cuesta orar. Si ese fuera el caso el 90% de cantantes y músicos de las iglesias debieron estar fuera del ministerio de alabanza desde hace años. Mi punto es que aunque hay que indagar sobre la vida espiritual de los aspirantes e integrantes del ministerio, se debe ser flexibles y ver a cada uno como personas a quienes hay que pastorear y discipular.

Por lo tanto, si usted ha notado que quienes ya forman parte del ministerio son apáticos a las cosas espirituales, entonces se debe conversar con ellos y estimularlos constantemente a que cultiven su relación con Dios. No los juzgue, no los regañe. Simplemente permee de compasión sus liderazgo y anímelos constantemente a adoptar las disciplinas espirituales en sus vidas.

En este punto le recomiendo revisar la 6ta. parte de la serie La iglesia es un karaoke (haga click sobre el título para leerla en este momento), ya que allí compartí un breve plan de discipulado que pastores y líderes de ministerio podrían considerar para elevar la espiritualidad de los integrantes del equipo de alabanza.

En conclusión, no es cuestión de sacar a los cantantes y músicos apáticos, sino de pastorearlos, discipularlos y acompañarlos en su carrera cristiana. Si hacemos esto y si verdaderamente ellos anhelan convertirse en adoradores, con el tiempo adoptarán la práctica diaria de la adoración privada.

Continúa…

2 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo contigo Noel. Pero yo agregaría a tu idea y punto que no solo los adoradores que presenten dificultad para orar o leerla biblia necesitan discipulado. Como líder de Discipulado en la congregación a la que asisto hemos aprendido que parte de nuestra identidad como hijos de Dios es que también somos discípulos de Jesús y esto me hace entender que constantemente debemos de procurar en nuestras vidas un caminar donde podamos desarrollarnos como lo que somos Discípulos de Jesús. Si estudiamos la manera en como Jesús desarrollo su ministerio y les enseñaba a sus discípulos encontraremos que el les modelaba entonces partiendo de esta idea creo que todo integrante de un ministerio de alabanza y adoración debería procurar una vida de discipulado constante y cuando tenemos convicción que discipular no es solo estudiar la palabra y orar sino que también incluye MODELAR seremos mas presto a modelarnos unos a otros como discípulos de Jesús basados en su palabra. Bendiciones Noel. Siempre es un placer leerte.

  2. Hola Noel, disculpa, intenté leer: La iglesia es un Karaoke, pero solo me aparece la parte 1

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar

Cómo formar doctrinalmente a cantantes y músicos

En la actualidad hay una gran necesidad de