Confesiones de un compositor soltero

Confesiones de un compositor soltero

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Lo que siempre quise decir y nunca pude sobre la soltería.

Recuerdo la vez que asistí a un congreso de jóvenes en ciudad de Guatemala hace más de quince años. Más específicamente recuerdo un taller que impartió Danilo Montero y que se tituló: “El valor de la soltería”. Después del congreso hice mi mejor esfuerzo para conseguir el audio para volver a escuchar la ponencia, pero no lo logré. Al final me tuve que conformar con mis notas.

Tres cosas recuerdo de la enseñanza de Danilo:

La primera: Danilo tenía arriba de treinta años y seguía soltero. Quienes lo conocemos personalmente sabemos que se casó arriba de sus cuarenta, pero en esa época comentó ante todos lo incómodo que era para él que algunas personas, sin conocerlo, lo abordaran directamente para preguntarle: ¿por qué no te has casado? O: ¿por qué seguís soltero? Preguntas que eran impertinentes ya que no eran amigos quienes se lo preguntaban sino perfectos desconocidos. Danilo decía que, en una Latinoamérica acostumbrada a respuestas superficiales, él no estaba dispuesto a responder una pregunta así ya que hacerlo implicaba describir el trasfondo de su familia y en muchos sentidos, abrir su corazón. Y como dichas personas no eran sus amigos, él no le abría su corazón a desconocidos.

Segundo: Danilo relató que tenía un amigo en Canadá quien una vez le dijo, con relación a las distintas etapas que uno atraviesa en la vida, “cuando yo era soltero”, le relató él… «viajé… hice amigos… disfruté… ¡HASTA QUE ME CASÉ!» Esto último lo decía con un tono de desilusión, pero luego sonreía y continuaba: «Así que cuando me casé junto con mi esposa viajamos… hicimos amigos… disfrutamos… ¡HASTA QUE FUIMOS PAPÁS!» Otra vez cara triste, pero sonreia de nuevo y decía: «Ya siendo padres y con nuestra hija viajamos… hicimos amigos… disfrutamos… ¡HASTA QUE ELLA SE CASÓ!» 🙁 🙂 «Ya con mi hija casada viajamos… hicimos amigos… disfrutamos… ¡HASTA QUE FUIMOS ABUELOS!… Mira Danilo», concluyó su amigo: «yo no estoy seguro que pueda ver casarse a mis nietos; sin embargo, de algo estoy seguro y es que vamos a viajar, hacer amigos y disfrutar con nuestra nieta y con toda nuestra familia durante cada etapa de la vida que Dios nos dé».

Y tercero: Danilo usó el texto de Génesis capítulo dos para enseñarnos que antes de que Dios le diera a Adán su esposa, él se aseguró que ocupara su soltería en algo útil. Que basado en el relato de Génesis podemos entender que el plan de Dios desde el inicio de los tiempos era que mientras no se encontrara pareja uno debía ocuparse en esas cosas que el Señor te ha llamado a hacer, en tener una vida productiva.

Para la generación de cantantes y músicos de iglesias locales que hemos permanecido solteros, en su tiempo Danilo Montero fue un aliciente en cuanto a este tema tanto por su ejemplo y sus enseñanzas. Al día de hoy, lo digo a título personal, recordar su ponencia me deja un grato sabor en el corazón de que ser soltero no tiene por qué ser algo negativo, sino una etapa de la vida que hay que vivir y disfrutar.

Lamentablemente en mi país hay iglesias evangélicas que ven de menos a los adultos solteros, los miran como personas que están en un estrato inferior y como gente digna de conmiseración.

Tengo un amigo que es músico, soltero y que tiene más de treinta años, quien hace un tiempo me contó con tristeza como en una vigilia de su iglesia, un salmista invitado que venía de afuera le hizo una broma de muy mal gusto delante de su congregación.

Resulta que mientras este salmista enseñaba quiso tocar una canción en el piano. Como no sabía cómo configurarlo pidió ayuda a alguien y fue mi amigo el que pasó para echarle la mano. Como ya se conocían, mientras mi amigo tocaba los botones del sintetizador, el salmista le dijo frente a todos: “¿Oye? ¿Ya te casaste?” Mi amigo le dijo que no, a lo que el salmista continuó: “¿Pero ya sabes qué se dice de los músicos que no se han casado antes de los cuarenta, verdad?” Mi amigo no dijo nada, así que el salmista añadió: “Si antes de los cuarenta no te casas con la mujer de tu vida… ¡podrás casarte con el hombre de tu vida!”

Mi amigo hizo una mueca de risa, no le cayó en gracia el chiste y me contó que algunos hermanos se ofendieron por la broma y en ese momento se salieron de la reunión. Mi amigo me dijo con tristeza: “Hay gente que no ha aprendido a respetar los púlpitos”.

Así podría seguirle dando ejemplos de comentarios, chistes y hasta aseveraciones teológicas desde púlpitos evangélicos acerca de los adultos solteros que dejan entrever que estar soltero es como haber cometido un delito, estar divorciado o algo así como vivir en adulterio. Algunas iglesias incluso le impiden privilegios ministeriales a personas no casadas y otros hasta consideran que un soltero no puede tener un ministerio exitoso por el hecho de no tener pareja.

A veces me pregunto qué pensarán estos líderes acerca del profeta Elías, de Juan el Bautista y del Señor Jesucristo ya que todos ellos fueron solteros. ¿Qué Biblia estarán leyendo como para que piensen de esa manera?

En la lista anterior yo podría incluir al apóstol Pablo, vamos, fue soltero; sin embargo, estudiando un poco acerca de la soltería de Pablo algunos creen que, aunque en sus epístolas afirma ser soltero, pareciera ser que estuvo casado ya que formó parte del Sanedrín y para serlo tenía que haber estado casado. Eso nos deja con las opciones que… o enviudó o, como algunos creen, su esposa lo pudo haber abandonado después de su conversión. Sea como sea que haya sido, el punto es que Pablo también fue soltero y aún así tuvo un ministerio exitoso a pesar de no tener esposa.

¿Lo ve? Sí se puede servir al Señor fielmente sin estar casado y sí se puede tener un ministerio fructífero siendo soltero.

Lo que sucede con algunos pastores, estoy hablando de mi país eh, es que no han estudiado concienzudamente la Escritura, se han dejado nublar por sus propios prejuicios y han impedido que la Palabra de Dios moldee su cosmovisión para que puedan opinar más acertadamente sobre la soltería. A ellos les recomendaría leer 1 Corintios 7:7-8 y 25-28, junto a un comentario bíblico, ¡tal vez eso les ayude a ser menos crueles con sus comentarios o bromas desde el púlpito!

Según los textos que acabo de citar: ser soltero no es malo, ser soltero no hace a alguien un cristiano de segunda categoría ni tampoco lo pone en una mala posición delante de Dios por no haber concretado el sueño de casarse.

¿Sueño de casarse? Sí, en el último año y medio he conocido a muchos cristianos adultos solteros de mi ciudad y el 99% de ellos anhela encontrar un esposo o esposa. ¡Me incluyo entre ellos! Sin embargo, a esta altura de nuestra vida, por “x” o “y” motivo, no se ha consolidado dicho sueño.

Ahora bien, el hecho de que los pastores o líderes evangélicos estén casados y algunos en este momento estemos solteros no debería darles a ellos el permiso de hablar sarcásticamente sobre nosotros (y viceversa). Francamente cuando escucho comentarios irónicos sobre la soltería me causa pesar, no por mí, se lo aseguro; sino por amigas que tienen más de treinta años y que me han confesado lo doloroso y frustrante que es para ellas no tener un esposo o una familia ya formada a esta altura de sus vidas. Conozco una iglesia donde el pastor recrimina y despotrica periódicamente contra los adultos solteros por no haberse casado aún.

Vamos, yo no digo que no haya casos de hombres o mujeres inseguros que no tienen la madurez para tomar decisiones y asumir compromisos o que no haya solteros tan exigentes que se autosabotean y eso les impida encontrar al compañero de viaje de sus vidas. Pero generalizar y cargar contra todos los solteros, no es correcto. He sabido de casos donde la presión de arriba ha sido tal que algunas mujeres han cedido y se han casado a los pocos meses de conocer a alguien con tal de agradar al liderazgo, pero sin haber sopesado sobriamente si el cónyuge que escogieron era el adecuado. Todo esto por pura presión.

Hace apenas unos días un amigo hizo una alusión desde el púlpito de mi iglesia refiriéndose a romper la maldición de la soltería. En el contexto en que lo dijo y por el tono que utilizó, la verdad fue muy gracioso. Es más, la mayoría en la iglesia se rieron… menos yo. En un momento de su broma me miró desde el frente (tipo cuando Pedro cruzó su mirada con la de Cristo en el pretorio) y él notó que mi rostro se mantenía serio. ¿Sabe por qué no me reí? Porque hace mucho decidí esforzarme por no ser compartícipe de este tipo de comentarios. No solo por el hecho de que yo sea soltero, sino porque tengo amigas solteras a quienes culturalmente les es difícil sobrellevar su soledad y ni se diga los comentarios burlescos al respecto.

Un par de días después mi amigo se acercó y me dijo que notó que no me reí de su broma durante el culto y que hasta pensó que me había molestado. Yo le dije que no, que en ningún momento me enojé, pero aproveché para expresarle mi sentir de que no estaba bien de que se hiciera chiste de algo que para algunos no es un chiste.

Me gusta como el pastor Jack Hayford habla acerca de los solteros en su libro: “El sexo y un alma soltera”. ¡Por cierto! Si usted es un adulto soltero, ¡cómprelo y léalo! ¿Ok? Hayford, en el capítulo: “Un aplauso para los solteros, los héroes olvidados de cada generación”, afirma: “amo y aplaudo a las personas solteras en cada generación de vida. Encuéntrense donde se encuentren en el espectro de circunstancias o el lapso que abarca la soledad. Afirmo desde el principio de este libro que ninguno de esos solteros está en lo más mínimo fuera del orden de Dios ni del potencial de realización de su vida a causa de su estado solitario. Toda persona soltera debe entender esa verdad. Si esa es su condición, amable lector, su estado de soledad no reduce, inhibe ni restringe el deseo y diseño superior del Señor para usted… El hecho de que cuando Dios se hizo carne, llevó una vida como soltero, confirma que no hay santificación bíblica del matrimonio como el único plan verdadero del Señor para la vida de un creyente. En el Hijo de Dios, Jesucristo, vemos a un adulto soltero que vivió en pureza y poder, y que cumplió a la perfección la voluntad y el plan del Padre para su vida. La soltería es igualmente evidente en la Biblia como un estilo de vida valioso. No existe razón para que nadie minimice las esperanzas o el propósito para su vida pensando que estar soltero es ser menos”.

¡Ojalá TODOS los pastores de mi país pensaran igual!

Noel Navas.

4 Comentarios

  1. es una gran realidad lo cuentas en la iglesia cristiana ser soltero es casi un pecado mucha de la presion viene de la misma iglesia incluso algunos cristianos solteros son presas de pecados sexuales por causa de esa misma presion social. y como decia el articulo creo que la solteria no es una maldicion sino un tiempo y un momento en donde Dios nos dice que esperemos

  2. Noel, yo formo parte de ese grupo, tengo 35, y conozco muchos herman@s y amigos en igual etapa; sinceramente desde hace varios años he tomado la misma actitud que usted en cada ocasión que escucho ya sea desde un púlpito o en cualquier conversación comentarios hirientes al respecto, no sólo porque yo sea soltera sino porque considero que cada hijo de Dios adulto soltero merece en vez de recriminación por esa condición, una oportunidad para dar a conocer a los que vienen detrás que el tiempo de Dios es perfecto, que sus pensamientos son mucho más profundos que los nuestros y que la vida no se acaba por llegar a determinada edad sin casarte; lo que queda si tú anhelas casarte primero es saber y aferrarse a las promesas de Dios, clamarle por un espos@ con un verdadero amor hacia Él para que en el momento en que venga sea esa persona que te siga animando por el resto de tus días en esta tierra, a servir y buscar constantemente la comunión con nuestro Padre. En el matrimonio no hay garantía y solo hay Uno que puede garantizarte el triunfo, si lo tomas en cuenta para tomar la decisión que «cambiará tu vida como la conocías». En este tema hay mucha tela que cortar, pero algo si hay que recalcar: ya basta hijos de Dios de ver a sus herman@s adultos solteros como dignos de conmiseración por marcar la diferencia y no ponerse la soga al cuello solo para dejar de ser un blanco al que apuntar.

  3. Varios que conozco deberían leer esto, para que no discriminen más a los que seguimos solteros. Porque es verdad, por ahí no siempre pasa el caso que te hagan bromas crueles o te digan algo porque seguís soltero(o soltera). Sin embargo, hay iglesias que miran mal o de menos a una persona que pasó cierta edad y continúa soltera, y la hacen a un lado, y para colmo deslizan que los ministerios se los dan a las personas casadas. Generalmente te dicen desde el púlpito que estar casado es estar en la bendición, y casi que te quieren hacer sentir un paria si estás soltero. A mí no me importa, pero hay gente que sí se puede llegar a sentir muy mal. De todos modos no me gusta, aunque no te digan nada directamente, que te quieran hacer sentir que si no te casaste estás en falta; que si no te casaste, «¿Por qué será? Porque debe de ser por algo, que algo hiciste mal.» O que piensen que alguna cosa o pecado debés estar cometiendo en oculto. Es algo que uno lo siente, lo percibe todo el tiempo.

  4. Es tantito difícil, sabes? No puede llegar alguien nuevo o verme platicando con algún varón porque de pronto «mira, ya tenes posibilidades». Es absurdo, puesto que siendo solteros tenemos algo que las personas casadas tienen mas limitado: TIEMPO. No con esto menosprecio a las personas casadas, pero estando en esta etapa de darle todo mi todo al Señor, no entiendo como aún hay mentes que piensan que porque paso de los 28, 29, 30 y aun soltera. Y a veces esos comentarios que buscan ser graciosos terminan siento hirientes…

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