Intercesión por El Salvador

Intercesión por El Salvador

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Afiche tomando la naciónTres días de ayuno, oración e intercesión.

Desde hace un par de meses comenzó a anunciarse en los medios de comunicación cómo todas las denominaciones evangélicas del país se unirán este próximo fin de semana para interceder por tierra, mar y aire por la delincuencia que está azotando a El Salvador. Intentando aportar mi granito de arena (“literalmente”) me he tomado la libertad de brindar mis opiniones sobre el tema y compartir una de las canciones emblemáticas de esta actividad escrita por la banda cristiana salvadoreña: Radicales 51.

Precisamente la semana en que se anunció la campaña de oración por El Salvador fui a cortarme el cabello y mientras lo hacía quien me lo corta me preguntó si sabía de este esfuerzo de oración de las iglesias evangélicas. Le dije que sí, que me parecía genial la iniciativa pero que como cristianos deberíamos hacer algo más que solo orar tres días. Inmediatamente ella se detuvo, se paró frente a mí y con tono medio regañón me dijo: “Mire hermano… La delincuencia en este país ha llegado a tal grado que ningún hombre puede hacer algo para solucionarla, ¡solo Dios lo puede hacer! ¿O a caso usted no cree que Jesucristo es Todopoderoso?” Me asusté un poquito por su tono, pero amablemente le afirmé que sí creo que Dios tiene poder para intervenir, pero que él no va a hacer lo que nosotros como iglesia, además de orar, deberíamos de hacer.

Un par de días después me dirigía en taxi hacia un lugar y comenzamos a hablar del mismo tema con el conductor. El taxista me dijo con tono enfático: “Mire hermano, la verdad es que todo lo que está pasando en el país ya está profetizado en la Biblia y no hay nada que podamos hacer al respecto”. En ese momento me acordé de mi conversación con quien me corta el cabello y preferí callarme. Algunos tonos de voz son aviso de que no hay forma de ganar esas conversaciones.

He aquí dos líneas de pensamiento: la de quien me corta el pelo y la del taxista. Uno afirma que solo podemos orar y otro que no podemos hacer nada. ¡Parece que estamos acorralados!

Ahora, ¿son correctas esas dos formas de pensar? ¿Es verdad que no podemos hacer nada aparte de orar? Peor aun: ¿Debemos quedarnos como espectadores solo porque pensamos que lo que está pasando es el cumplimiento de las profecías? ¡Dios mío! ¡No!

Aplaudo con todas mis fuerzas el esfuerzo de las iglesias evangélicas de orar tres días por el país. ¡Qué va! ¡Ovaciono! Pero más que orar tres días por tierra, mar y aire como cristianos deberíamos comprometernos a orar persistentemente por el país y no solo cuando las estadísticas de asesinatos se incrementan.

Lo reconozco, en esa maña hemos caído muchos.

Si la mayoría de cristianos oráramos a diario por la paz del país, como enseña la Palabra, podríamos ver resultados más visibles en la atmósfera espiritual de la nación. No digo que tres días no harán nada. Claro que sí, pero para ver frutos aun más palpables como ciudadanos debemos tener verdadero compromiso intercesor más allá de tres días.

Eso por un lado.

En lo personal no estoy de acuerdo con el pastor evangélico a quien hace varias semanas un periódico nacional le preguntó si creía que la sola predicación de la Palabra desde los púlpitos era suficiente para aliviar la condición del país. Me sorprendió en gran manera que respondiera que sí. Ojo: no estoy diciendo que no debemos predicar desde los púlpitos. Hay que seguirlo haciendo. Pero vamos, eso no es suficiente para cambiar una nación. Aunque debemos llenar las ciudades, calles y avenidas con el mensaje del evangelio, la verdad es que la sola oración y el solo evangelismo no pueden disminuir la delincuencia en El Salvador.

Tengo la impresión que algunos evangélicos nos hemos vuelto tan pero tan religiosos que creemos que solo orar y evangelizar por las calles cambiará el destino del país en un santiamén. Pensar de esa manera no solo revela nuestra ignorancia sino nuestra falta de sensibilidad ante los problemas que aquejan a la sociedad. Insisto: debemos orar, debemos predicar; pero necesitamos hacer simultáneamente algunas cosas más para transformar la nación.

¿Qué de la labor de la iglesia de educar a los niños y adolescentes a lo largo y ancho del territorio? ¿Qué de nuestra responsabilidad de atender a los pobres, las viudas y los huérfanos? ¿Qué de la promoción perenne de los valores morales y familiares a través de todos los medios posibles? ¿Qué de nuestro llamado de aspirar a las esferas de poder para redimir las instituciones?

En lo personal pienso que lo que estos tres días de ayuno y oración plasmarán dentro de mí será una conciencia mayor de mi propia responsabilidad intercesora por el país. Que no debo orar nada más cuando el temor a ser asaltado aparece, sino… ¡Siempre! Todos los días del mes y todos los meses del año.

Ahora, ¿qué tiene todo esto que ver con la composición? Bueno, que recientemente mi amigo Pablo Rosales y la banda Radicales 51 escribieron una canción titulada: “Una sola fe”. Una canción formidable y que estimula el espíritu intercesor por el país. A continuación la comparto con usted…

“Una sola fe” 
Pablo Rosales

Una sola fe, un solo Dios
Un solo Espíritu, una nación
Si nos humillamos para invocarle
su misericordia nos salvará.

Vamos a cambiar
La historia del país
con nuestra oración
Una nación pequeña
quien tiene a un Dios muy grande
quien tiene el poder para salvarnos
y con su poder tomaremos la nación
con…

/Una sola fe, un solo Dios
n solo Espíritu, una nación
Si nos humillamos para invocarle
Su misericordia nos salvará/

/Amén, amén/  

Noel Navas.

4 Comentarios

  1. Mmm….Bueno Noel, todo ese asunto de orar por el pais suena muy bonito, pero este es un problema con muchisimo mas fondo…Dios si es Todopoderoso,pero eso no es lo que esta en discusion aqui. El punto es que estamos sufriendo las consecuencias de un «pecado nacional», pues como nacion hemos caido en actos contrarios a Dios, que van desde lo sutil hasta lo mas notorio…Mas bien creo, que la actitud correcta seria hacer 3 dias de ayuno y oracion, pero pidiendole perdon a Dios por nuestras actitudes para que tenga misericordia de este pueblo.Lastimosamente el espacio aqui es muy reducido para hablar sobre el tema, pues exige un analisis mas profundo, pero esto del pecado nacional y sus consecuencias lo puedes encontrar en la Biblia…y veras cuanto razon hay en lo que aqui advierto…A veces me pregunto a quien se trata de congraciar con estas actividades? a Dios o a la gente?

  2. OLGA: Tienes razón, el problema es mucho más profundo de lo que aparenta. ¿A quién se trata de agradar? No lo sé, pero por lo que percibo y tengo certeza en mi corazón hay pureza en las intenciones. Creo que es un esfuerzo legítimo por hacer algo por el país y por la gente.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. «Si tubieres fe como un grano de Mostaza, diras a esta montaña muevete» pero que no se te haga raro que Dios te pase un Pala para palear un poco y ayudarle a mover la montaña…
    Estoy de acuerdo, dejemos de hacer solamente grandes eventos y dediquemonos a hacer nuestro trabajo, deberian cerrar las iglesias por un dia y salir a la calle, no a evangelizar, creo que deberiamos hacer lo mismo que Israel en Jerico, salir callados y esperar la mano de Dios moverse.
    Salgamos de nuestra zona de comodidad, cerremos la iglesia un Domingo y dediquemonos a ayudar a la comunidad y veremos el doble de resultados que solo orando y reuniendonos..!

  4. ELÍ: Me gustó eso, a veces al fe implica tomar una pala y «palear» la montaña. Pienso como dice Santiago: «la fe sin obras es muertas», hay que creer, pero también hay que actuar. Hay que orar pero también hay que hacer nuestra parte.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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