Músicos, cantantes y yugo desigual

Músicos, cantantes y yugo desigual

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¿Tienes un noviazgo según la voluntad de Dios?

Hace mucho tiempo formé parte del equipo de alabanza de una iglesia en la que estuve alrededor de diez años. Éramos como cuarenta integrantes, entre cantantes y músicos, estábamos subdivididos en cuatro bandas. Yo era director de adoración de una de ellas.

Éramos un ministerio de alabanza como todos los que sirven en sus iglesias locales… con problemas.

Una vez, en medio de la efervescencia de querer ser un ministerio que impactara a la congregación y nos convirtiéramos en punta de lanza para la ciudad, resultó ser que un músico de una de las bandas andaba en yugo desigual. Él como evangélico tenía una novia que no era cristiana.

Ahora, según el reglamento interno del ministerio debía exhortársele y animársele a romper esa relación. Si no accedía, entonces ameritaba una disciplina y que se le privara del privilegio de servir. El asunto es que pasaron un par de meses y nadie nunca hizo nada.

Algunos integrantes de las otras bandas y de la nuestra comenzaron a murmurar del líder general del ministerio debido a que no se había amonestado a dicho músico y hasta se comenzó a dudar de su credibilidad como líder debido a su falta de carácter al no querer resolver dicho pendiente.

Cuando el caso llegó a mis oídos hablé con mi líder inmediato y le pregunté qué es lo que ocurría. Me explicó el caso y efectivamente estaba sucediendo todo lo que me había enterado, pero me dijo que el líder general del ministerio no tenía el valor para confrontar al músico y pedirle que alineara su vida a la voluntad de Dios.

Algunas semanas después volví a hablar con mi líder para preguntarle cómo se había resuelto el caso y tristemente todo seguía igual. El músico seguía ministrando en la iglesia, el líder encargado no lo había confrontado y el resto de integrantes de las demás bandas seguían murmurando.

Cuando mi líder me relató todo eso, decidí actuar. Así que le dije: “Fulano, ya que veo que no se ha resuelto esta situación, quiero comunicarte que el domingo llevaré a mi novia a la iglesia. Así que en un momento de la mañana voy a presentarte a ti y a toda la banda a mi novia Testigo de Jehová para que la conozcan”.

De inmediato mi líder dijo: “¡Qué! ¡Estás loco! ¡No puede ser! ¡No puedo permitirte dirigir el domingo si estás en yugo desigual!” etc.

“¿Ah sí?…”, le reclamé: “¿Y con qué autoridad me vas a impedir que yo suba a ministrar la adoración si ustedes como líderes están permitiendo que el otro músico suba en yugo desigual al igual que yo? ¿Por qué me vas a sentar a mí y al otro no? ¿Ah?”

En ese instante le expliqué que no tenía novia y mucho menos noviaría alguna vez con una Testigo de Jehová, así que luego que le pasó el susto le expliqué que el hecho de que se permitiera servir a un músico en yugo desigual sentaba un precedente para más casos similares y que si no actuaban en ese momento, entonces no podrían actuar para otros casos igual en el futuro.

Mi líder entendió el mensaje y hasta donde recuerdo habló con el líder general y resolvieron el caso como se debía.

¿QUÉ HAY DETRÁS DEL YUGO DESIGUAL?

Que haya integrantes de equipos de alabanza en yugo desigual no es una situación nueva; sin embargo, el hecho de que en algunos ministerios musicales se siga dando sorprende porque de alguno u otro modo se espera de los cantantes y músicos en la iglesia local vidas ejemplares, ¡y noviazgos ejemplares!, en medio de la comunidad cristiana donde se congregan.

El tema es que detrás de todo yugo desigual hay un problema más de fondo. El problema no es solo que un integrante ande de novio o de novia con alguien que no conoce a Cristo, sino que detrás de eso el músico o cantante evidencia una clara lejanía de Dios.

Mire, el tema del yugo desigual está desde Génesis hasta el Nuevo Testamento. He aquí una lista de pasajes bíblicos que le recomiendo leer para afirmar sus convicciones sobre este tema:

Gén. 24:1-4
Gén. 27:46-28:3
Éxodo 34:12-15
Josué 23:6-7, 11-12
1 Reyes 11:1-6
Esdras 9:1-3, 10-12
Nehemías 13:23-27
Malaquías 2:11-12
2 Corintios 6:14-15
1 Corintios 7:39

Todos estos pasajes hablan de no entablar relaciones románticas con personas que no son del pueblo de Dios; sin embargo, el que quiero enfatizar en este momento es el de Josué 23:11-12. Yo sé que la mayoría que enseñan sobre el yugo desigual usan 2 Corintios 6:14-16 para abordar el tema, pero yo quiero utilizar este pasaje para dejarle una verdad en su corazón antes de concluir mi escrito.

El libro de Josué dice, por favor lea detenidamente…

Hagan, pues, todo lo que está de su parte
para amar al
Señor su Dios. Porque si ustedes
le dan la espalda a Dios y se unen a las naciones
que aún quedan entre ustedes, mezclándose
y formando matrimonios con ellas,
tengan
por cierto, que el Señor su Dios no expulsará
de entre ustedes a esas naciones.
Josué 23:11-12

Este pasaje dice dos cosas sumamente importantes:

La primera: que quien realmente ama al Señor escogerá por esposo o esposa a alguien que forma parte del pueblo de Dios. Es decir, que la decisión de seleccionar pareja será directamente proporcional al amor que se profesa por Dios. ¿Alguien anda en yugo desigual? Entonces esa persona no ama al Señor. Aunque esta persona afirme que sí, no es verdad, esa persona no ama a Dios.

Y la segunda: que apartarse del Señor es algo que ocurre antes de entrar en una relación de yugo desigual. Lea de nuevo Josué 23:11-12 y verá que eso es lo que dice. No es que la persona se une en yugo desigual y en ese instante da la espalda a Dios. No, es que esa persona se unió en yugo desigual porque ya se había apartado del Señor.

¿Lo ve? Hay cosas más profundas detrás de una relación en yugo desigual. Quien se compromete en un noviazgo con alguien que no conoce a Cristo en realidad no ama a Dios y lo hace porque en su corazón se apartó hace mucho del Señor.

¡Eso es lo más alarmante de todo! Que por más que alguien cante o toque muy bien y por más fiel servidor que sea en su iglesia local, si esa persona está en yugo desigual rompió la relación más importante que debemos cultivar en esta Tierra: la relación con Dios.

Si eres parte de un equipo de alabanza y estás en yugo desigual, vamos, arrepiéntete de tus caminos y vuélvete de nuevo a tu Dios. Él te está esperando. ¿Será dolorosa la ruptura? ¡Ni te imaginas cuánto! Pero por más dolorosa que sea Jesús dijo: “el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” (Mateo 10:39, Marcos 16:25, Marcos 8:35 y Lucas 9:24).

Es decir, tu salvación está en juego. ¡Rompe esa relación!

Y si eres líder de un ministerio de alabanza, vamos, te animo a que imprimas esta breve reflexión y la compartas con todos tus cantantes y músicos. Hazlo antes de que te ocurra lo que nos ocurrió a nosotros esa vez que en nuestro equipo de alabanza se permitió a un músico subir a ministrar en yugo desigual.

Noel Navas.

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