Oh

Oh

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Cuando una sola sílaba dice muchas cosas.

La primera fotografía donde vi la palabra “Oh” en una canción fue en el himno: “Oh, qué amigo no es Cristo”. El casete en el que la oí fue “Pon tu fe” del grupo Visiones allá por 1990. Seguramente usted nunca oyó de ellos. En la grabación incluyeron un medley con varios de los himnos más conocidos, entre ellos: “Oh, qué amigo no es Cristo”. ¡Un gran himno!

Mi siguiente fotografía es la del himno: “Oh, tu fidelidad”, que por décadas hemos cantado en las reuniones de mi familia que celebramos cada fin de año. Antes de todos contar un testimonio de cómo nos fue ese año, adoramos unos minutos al Señor y mi tía Becky nos dirige cantando: “Oh, tu fidelidad”. ¡Bellísimo!

Otra foto de la palabra “Oh” que tengo en mi mente es de la canción “Oh, cuánto amo yo tu ley”, un canto escritural basado en el Salmo 119:97-98 que escuché por primera vez de labios de Frabricio Cativo. Líder de jóvenes y director de alabanza en el Templo Cristiano allá por inicios de los ´90. Creo que es una canción de Roberto Godoy y la agrupación “Pueblo de Dios”. No estoy seguro. Es un canto breve, pero bellísimo y que yo acostumbraba incluir en mi lista de cantos el Día de la Biblia cada segunda semana de Diciembre.

De allí las fotografías son un tanto borrosas, je. Por ejemplo, “Oh” o mejor dicho: “OH” (Oxhidrilo), era parte de la nomenclatura con que tuve que familiarizarme en mis clases de Química y Bioquímica en el bachillerato. De paso, recuerdo muy bien al maestro: Mr. Hugo Canjura. El cuate nos enseñó tan bien los contenidos de las materias que todo cuanto vi en la universidad sobre ellas ya lo había visto con él en el bachillerato. Yo le atribuyo mis excelentes notas de la universidad a su formación. ¡Gracias Mr. Canjura!

Perdón, ¡me distraje! Je.

Hoy en día la palabra “Oh” la incluimos en nuestras canciones con distintos objetivos:

Para añadir una sílaba faltante en la letra
Para llenar un espacio melódico mientras cantamos
Para supuestamente darle elegancia a nuestra letra
Para no quedarnos callados mientras suena el solo
Porque simplemente creemos que cabe
Para preceder una palabra que para nosotros es importante
Porque creemos que se oirá bien si la incluimos
Etc.

Y usted, ¿por qué usa o ha usado esta sílaba en sus canciones?

EL USO DE “OH” EN LA BIBLIA

Revisando la concordancia hice un breve estudio sobre la palabra “Oh” y encontré cinco usos que se le da en la Escritura. Veamos:

1. Para expresar pasión mientras se ora

Cuando Sansón oró a Dios como petición final de derrotar a los filisteos:

Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo:
«Señor Jehová, acuérdate ahora de mí y
fortaléceme, te ruego, solamente esta vez,
oh Dios, para que de una vez tome venganza
de los filisteos por mis dos ojos.»
Jueces 16:28.

Cuando Esdras oró en arrepentimiento:

y dije: «Dios mío, confuso y avergonzado
estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro
hacia ti, porque nuestras iniquidades se han
multiplicado sobre nuestras cabezas y nuestros d
elitos han crecido hasta el cielo… Pero ahora,
¿qué diremos, oh Dios nuestro, después de esto?
Porque nosotros hemos abandonado los mandamientos .
Esdras 9:6, 10.

2. Para expresar profunda reverencia

Cuando Daniel interpretó el sueño del rey Nabucodonosor le dijo:

Ésta es la interpretación, oh rey, y la sentencia
del Altísimo, que ha venido sobre mi señor, el rey:
Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: redime tus
pecados con justicia, y tus iniquidades haciendo
misericordias con los oprimidos, pues tal vez será
eso una prolongación de tu tranquilidad.
Daniel 4:24, 27.

Cuando Ester se presentó para interceder por su pueblo ante el rey:

Entonces la reina Ester respondió y dijo: Oh rey,
si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place,
séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo
por mi demanda.
Ester 7:3.

3. Para reflejar intensidad en la canción

Parte de la letra de la canción de Moisés en Éxodo 15 dice:

¡Que caiga sobre ellos temblor y espanto! Ante
la grandeza de tu brazo enmudezcan como una
piedra, hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová,
hasta que haya pasado este pueblo que tú rescataste.
Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu
heredad,
en el lugar donde has preparado, oh Jehová,
tu morada, en el santuario que tus manos, oh Jehová,
han afirmado.
Éxodo 15:16-17.

Cuando David se arrepintió de su pecado con Betsabé cantó:

Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
cantará mi lengua tu justicia… Los sacrificios de Dios
son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado
no despreciarás tú, oh Dios.
Salmos 51:14, 17.

4. Para manifestar profundo afecto

Cuando el salmista expresó su amor por la Palabra:

¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella
mi meditación.
Salmo 119:97.

Cuando Salomón escribió su gran canción de amor:

Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma,
Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía;
Pues ¿por qué había de estar yo como errante
Junto a los rebaños de tus compañeros?
Cantares 1:7.

Tu cabeza erguida, como el Carmelo, como púrpua,
tus guedejas: en ellas, un rey está cautivo. ¡Qué hermosa
eres y cuán suave, oh amor deleitoso!
Cantares 7:5-7.

5. Para expresar intensidad en el llamado

Cuando Moisés habló a Israel:

Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos
que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis,
y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de
vuestros padres os da.
Deuteronomio 4:1.

Cuando Jeremías llamó al arrepentimiento a Israel:

¡Oh generación!, atended vosotros a la palabra de Jehová.
¿He sido yo un desierto para Israel o una tierra de tinieblas?
¿Por qué ha dicho mi pueblo: “Somos libres; nunca más v
endremos a ti”?
Jeremías 2:31.

Cuando Jesús lloró sobre la ciudad de Jerusalén:

Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró
sobre ella,  diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses,
a lo menos en este tu día,  lo que es para tu paz!
Mas ahora está encubierto de tus ojos.
Lucas 19:41-42.

En lo personal me parece interesante que la palabra “Oh” se use tan frecuentemente en la Escritura. Como todos sabemos, ni una palabra fue puesta allí por casualidad. Todo cuanto está escrito fue con un propósito y con un fin. En este sentido, quienes componemos canciones deberíamos emular dicha actitud y estar conscientes que todo cuanto pongamos como letra de nuestras canciones debe ser con un objetivo. No ponerlas por ponerlas, no cantarlas por cantarlas; sino hacerlo con profunda conciencia de que cada palabra y frase tiene su peso y su valor dentro de la canción.

Si en la Biblia hasta una palabra de dos letras como “Oh” tiene un gran significado, asegurémonos de darle similar valor cuando la incluyamos en nuestras letras.

¿Le parece?

Noel Navas.

2 Comentarios

  1. Excelente Noel, conozco lo importante que es cantar no sólo por cantar, sino entendiendo y viviendo lo que cantamos, ahora cuando utilize esta palabra seré más consciente de su importancia! Gracias! Saludos desde Costa Rica!

  2. Oh, que buena nota!!…bendiciones =0)

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