Olympus

Olympus

- en Misceláneos
1972
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OlympusMi compañero anónimo.

Cuando regreso a casa luego de entrevistar a algún compositor, sea que lo haya hecho en El Salvador o en otro país, algunos me preguntan: “Oye, y cuando vas a entrevistarte con ellos, ¿vas con alguien o siempre viajas solo?” Pues la verdad nunca voy solo, siempre voy con Olympus, mi pequeño y útil ingeniero de audio portátil. ¡Ah, si él les contara! Sin Olympus ustedes ni yo pudiéramos disfrutar de algunas cosas que hemos disfrutado en La Aventura de Componer. He aquí algunas de nuestras aventuras…

Conocí a Olympus en Radio Shack, una tienda de equipos electrónicos. Cuando lo vi encarcelado detrás de la vitrina quise liberarlo. Como necesitaba un compañero de trabajo me dispuse a pagar los $200 que el carcelero me pedía como fianza por su liberación. Desde entonces hemos trabajado juntos en la composición y en los últimos años en entrevistar a cuanto compositor se me ponga enfrente.

Vienen a mi mente algunas experiencias memorables que solo recordarlas me dibujan una sonrisa en el rostro. Recuerdo la vez que entrevisté a Jaime Murrel en San Pedro Sula, Honduras. Luego de 45 minutos de entrevista me dijo frente a Olympus: “¿Sabes qué Noel? Me caes bien, me gustaría que fuéramos amigos. Aquí tienes mi teléfono y mi email personal para que sigamos en contacto”.

Yo feliz de que a Jaime le hubiera gustado la entrevista. Un par de semanas después mi tío Elí Benavides, que reside en Panamá, me dijo: “¿Sabías que Jaime y yo somos amigos desde que se convirtió al Señor?” Le escribí a Jaime contándole que su amigo Elí Benavides es mi tío y me escribió muy contento y bueno, desde entonces nos escribimos ocasionalmente.

También en San Pedro Sula recuerdo cuando entrevisté a Milton Valle a las 12 de la madrugada en un hotel en las afueras de la ciudad después de un concierto. Luego de una hora de entrevista me dijo frente a Olympus: “Oye, qué buena entrevista me hiciste”. Tanto le gustó conversar conmigo que nos quedamos conversando en el lobbie del hotel hasta las 2:30 a.m. sobre su ministerio, música y demás.

Olympus es muy fuerte, es de la mentalidad de que si yo aguanto, él aguanta conmigo. Lo digo porque aunque he realizado entrevistas cortas he hecho otras bien largas. Viene a mi mente la que le realicé a Alex Campos, entrevista que duró 29 minutos, la que le hice a Daniel Calveti que duró alrededor de 30 minutos y también la de Marcos Vidal que duró 36 minutos exactos. Estas han sido las más cortas que he hecho.

La verdad es que mis entrevistas duran un promedio de 45 minutos a una hora. Es el tiempo que he calculado y que me sirve para lograr extraer cuanta riqueza tenga el compositor dentro de sí. Claro, algunas veces me he prolongado. Entre estas: la que le hice Miguel Angel Villagrán (Málin) con quien grabé 1 hora y 40 minutos sentados en su estudio de grabación en ciudad de Guatemala. Es más, la que le hice a Michael Rodríguez, a Juan Carlos Alvarado y a Emmanuel Espinoza también duraron lo mismo: 1 hora y 40 minutos. Inclusive en todos estos casos después de la entrevista nos quedamos conversando más tiempo sobre distintos temas.

La entrevista que más tiempo invertí fue la de Luis Fernando Solares con quien conversé por 2 horas y 40 minutos. Bastante eh, la primera parte la grabamos en el parqueo mientras esperábamos a un amigo para entrar a jugar boliche. Y la otra hora y 40 minutos restantes la completamos en la sala de su casa en Guatemala. Fue un honor para mi que un par de meses después me dijera: “Noel, me han hecho muchas entrevistas, pero la tuya ha sido la mejor”. Al punto que en COICOM 2009 la imprimió y repartió a todos quienes asistieron a la conferencia de prensa que Integrity Music organizó en Argentina.

Este no ha sido el único elogio que Olympus ha presenciado, recuerdo el que Marcos Witt me dijo al terminar de entrevistarlo: “Tú deberías ser mi biógrafo, ¡te conoces toda mi historia!” También recuerdo lo que Emmanuel Espinoza me dijo a mitad de su entrevista: “Hey, yo debería haber buscado a alguien como tú para el libro que estamos por publicar por los 10 años de Rojo. Es que te estoy contando cosas que no le he dicho a nadie”.

Olympus no solo ha presenciado elogios, también ha presenciado episodios conmovedores. Francamente no puedo profundizar mucho en algunos de ellos pero recuerdo a Bani Muñoz quebrando levemente su voz cuando me relató un testimonio que le habían compartido producto del impacto de uno de sus discos en la vida de un joven que se había reconciliado con el Señor al oír una de las canciones. Recuerdo a Michael Rodríguez hablando con ternura sobre algunos episodios de su vida, principalmente de su familia y de sus hijos. También a Abel Zavala deteniéndose en dos ocasiones para calmar su emoción porque quería llorar. Esa vez me dijo: “Perdóname Noel, de veras perdóname que me detenga, pero es que me emociono pensar en lo bueno que ha sido Dios conmigo”.

Hay cosas curiosas que Olympus también ha presenciado: La presión del tiempo mientras entrevistaba a Alex Campos dentro del vehículo donde nos transportaban al restaurante donde comeríamos y al llegar nos sentamos a la mesa mientras yo continuaba entrevistándolo bajo la advertencia de finalizar la conversación cuando le sirvieran su plato de comida.

Qué decir de los bostezos de Daniel Calveti mientras lo entrevistaba a las 11:00 p.m. hora de Guatemala (¡2:00 a.m. hora de Puerto Rico). Calveti estaba tan cansado después del concierto que le picaban los ojos y a la mitad de la entrevista pasó algo que yo jamás había visto en mi vida: Un ataque de bostezos. Sinceramente me puse rojo de la vergüenza al ver que del cansancio él no podía responder muy bien mis preguntas sin emitir un bostezo. ¡Todos sus «Aaaahhhh» quedaron grabados en Olympus! Al ver eso apresuré mis preguntas para no nterrumpir su viaje del lugar del concierto a la cama de su hotel.

Por último, cómo olvidar la vez que Marcos Witt me concedió entrevistarlo en el cuarto de su hotel a eso de las 5:00 p.m. mientras Mark Arellano, su asistente, simplemente la hacía de testigo. Antes de comenzar Mark me dijo: «Tienes 30 minutos para entrevistar a Marcos, pero a los 15 mns. verás que le van a servir algo de comer porque Marcos no ha almorzado». Mire, si usted pudiera oír el audio de la entrevista escucharía el sonido de lo cubiertos y el plato, y a Marcos masticar su comida mientras habla sobre composición conmigo. Tan emocionado estaba él contándome su aventura de componer que en un momento se le olvidó seguir comiendo y yo tuve que recordarle que allí estaba la comida, que se le podía enfriar. «¡Ah, sí!…» Me dijo, «¡Tengo que comer!»

Gracias a Dios la entrevista no duró media hora, sino 55 minutos.

En fin, Olympus ha sido mi compañero anónimo durante las entrevistas a compositores. Sin mi grabadora digital la verdad es que ni ustedes ni yo disfrutaríamos de las experiencias de composición tan enriquecedoras que estos personajes nos han compartido.

Aunque eres un ser inanimado… ¡Gracias Olympus! Me gustaría vivir en un mundo de fábula para que tuvieras vida propia y pudiéramos remembrar todas nuestras aventuras no solo al realizar entrevistas para el blog, sino también cuando me has ayudado a almacenar y completar cientos de ideas para mis canciones.

Noel Navas.

3 Comentarios

  1. Recuerdo muy bien a Olympus tengo un agran experiencia

  2. RAMÓN: ¡Es ciertooo! Vos, si querés escribo la experiencia de esa vez y la publico en el blog, ¿qué decís? Jajaja. No va, ¡nos pueden meter presos! Je.

  3. SERGIO GARCIA

    buena historia definitivamente. buenas entrevistas, buen promo para Radio shack…jaja! felicidades noel!

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