¿Plagio o coincidencia? (Segunda parte)

¿Plagio o coincidencia? (Segunda parte)

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Canciones cristianas que se parecen a seculares.

En la entrada anterior introduje el tema presentando cinco ejemplos de canciones cristianas que se parecen a algunas seculares ya sea en su arreglo o melodía. Y vimos como en la mayoría de casos fueron coincidencias. Aun así el sabor que le deja a un cristiano corroborar las similitudes no es muy agradable. Algunos hasta se preguntan si alguien en la producción musical realmente lo hizo intencionalmente. En este sentido, ante parecidos entre canciones solo hay dos posibilidades:

Uno: El compositor, arreglista, productor o intérprete está consciente de las similitudes.

O…

Dos: El compositor, arreglista, productor o intérprete no está consciente de las similitudes.

No hay tercera opción, ¡o saben o no saben!

CUANDO SÍ SABEN

Si los involucrados en la producción musical están enterados de las similitudes, Gherman Sánchez, de Directordealabanza.com, teoriza sobre las posibles causas de por qué quienes están detrás de la producción musical de una canción perseveran en publicarla a pesar del parecido. Veamos:

Primero, cuando todos saben, menos el intérprete

En la producción de una canción o grabación cristiana hay varias personas involucradas. Entre ellos: el compositor, el arreglista, el intérprete y el productor. Se podrían añadir algunas personas más, pero para comprender este punto solo mencionaré a ellos.

El punto es que hay compositores, arreglistas y productores cristianos que son fan de ciertos cantantes seculares; por lo tanto, a veces se sienten tentados a reproducir ciertos rasgos de canciones y arreglos seculares debido a la admiración que sienten. Cuando lo hacen, la mayoría de veces los intérpretes ni se enteran de ello y simplemente se emocionan con la canción que interpretarán sin la más mínima idea de las similitudes.

Segundo, cuando el fin es pegar

Hay compositores, arreglistas, productores e intérpretes cristianos que están pendientes de la música que está pegando en las radios. Son estudiosos de las tendencias y fieles seguidores de los ratings. Por eso, cuando conocen qué es lo que está pegando en la industria reproducen los temas, ritmos y efectos de sonido que más aceptación están teniendo y permean su canciones con ello. El fin es posicionarse y provocar ventas. Lo demás queda en segundo plano.

Tercero, cuando creen que nadie se dará cuenta

Hay compositores, arreglistas, productores e intérpretes cristianos que imitan rasgos melódicos, armónicos y rítmicos de canciones seculares porque creen que el evangélico promedio no se dará cuenta de las similitudes.

Seamos francos, hay tanta música secular en el mundo que para un cristiano sería imposible escucharla toda. Por ejemplo, a pesar de mi afición por cierto tipo de música secular, los ejemplos que cité en la entrada anterior los reuní, no porque yo los conociera de antemano, sino porque amigos míos me los fueron pasando poco a poco y de entre todas escogí solo cinco.

En este sentido, cuando algunos copian rasgos de la música secular lo hacen porque creen que nadie se enterará. ¡Sí, cómo no!

Cuarto, cuando creen que la canción lo amerita

Hay compositores, arreglistas, productores e intérpretes cristianos que tienen canciones seculares como sus favoritas de toda la vida. Por eso, cuando aparece una canción cristiana que podría producirse de forma similar a esa secular que les encanta, deliberadamente copian el arreglo, ¡pero ojo!, lo modifican levemente para no evidenciar que derivaron la idea de una canción secular.

¿Tan descarados son?

Quinto, cuando creen que la voz del cantante lo amerita

Hay compositores, arreglistas y productores que saben que quien interpretará la canción canta muy parecido a algún cantante secular; por lo tanto, se aprovechan de eso para producir sus canciones conforme al estilo musical del cantante en boga.

Una vez más se mezcla el afán por pegar en las radios y provocar ventas, y no necesariamente desarrollar una identidad ministerial propia o una propuesta musical original. Por este tipo de enfoques es que tenemos Luis Migueles, Alejandro Sanz, Cristinas Aguileras, etc., en versión cristiana.

Sexto, cuando la admiración se convierte en imitación

Hay compositores, arreglistas, productores e intérpretes cristianos que tienen artistas seculares de referencia. Su admiración por ellos es tal que permean sus canciones y arreglos con los rasgos musicales de quienes admiran. En este sentido, tienden a imitar inconscientemente debido a que la identidad musical de quienes admiran la han tomado como propia, al punto que para ellos es normal que sus canciones se parezcan a las de otros.

Hasta allí las observaciones de Gherman.

Ahora, mi opinión es que si quienes estarán involucrados en la producción de una canción tienen la firme intención de imitar algo de la música secular, deberían de desistir de dicho intento. No solo porque no es ético o porque podría abrir las puertas a una demanda por plagio; sino también porque muchos cristianos, al corroborar las similitudes, podrían sentir rechazo hacia la canción y quizá hacia el ministerio del intérprete tildándolo de poco original y banal.

Como bien dice Gherman Sánchez, muchas veces todos saben de las similitudes entre la canción cristiana y secular, ¡menos el intérprete! Por eso, los cantantes cristianos deberían procurar tener líneas de comunicación francas con los compositores, arreglistas y productores a modo que ellos puedan confesarle que existen parecidos con canciones seculares. Entonces, al enterarse de ello, deben buscar modificar las partes de la canción que se parecen para evitar a toda costa las similitudes.

CUANDO NO SABEN

Como afirma Gherman, hay compositores, arreglistas, productores e intérpretes que no necesariamente están conscientes que su admiración por ciertos músicos seculares puede permear su creatividad provocando que sus obras se parezcan. Aun así, hay cantantes y músicos cristianos que no admiran en lo absoluto a ningún artista o agrupación secular y les sucede que una canción o arreglo se parece. A esto es lo que llamamos: coincidencia.

Alguien dirá: “¡No, yo no creo que pueda pasar eso!” Bueno, si usted es de quienes dan por culpable a la gente sin antes preguntarles directamente, es su decisión. Sin embargo, hasta donde me he enterado por anécdotas de la industria musical que han reportado los noticieros y los periódicos, efectivamente existen las coincidencias y son más comunes de lo que nos imaginamos.

Ahora, yo no digo que no haya gente perversa cuya intención sea plagiar deliberadamente arreglos y rasgos de melodías seculares para sus canciones cristianas; sin embargo, mi percepción es que es un grupo reducido el que incurre en este modus operandi. Por eso, le animo a que no juzgue inmisericordemente al cantante o agrupación musical que se viera inmiscuida en similitudes. Antes mejor comuníquese con ellos y pregúnteles sobre el tema. Hoy más que nunca es fácil conseguir los números telefónicos de sus oficinas y hasta sus emails para consultarles al respecto. Si usted lo hiciera, seguramente ellos sabrán darle una explicación oportuna. Hacer eso es más justo que despreciar a cantantes y ministerios inocentes de plagio y que infortunadamente cayeron en coincidencias.

Continúa…

7 Comentarios

  1. Buena serie… igual últimamente me he dado cuenta que hay muchas canciones «nuevas»
    cristianas que están pareciéndose demasiado a algunas canciones seculares. Concuerdo
    en que hay que tener mucha prudencia en eso!

  2. Hola Buen dia….
    Me gusta Estos Puntos De Vista…
    Personalmente Me Pregunto Noel, Tu como compositor no Has hecho algo que despues se asimila a algo ya conocido.., aun cuando no fueras admirador de la dicha obre existente…?… lo he visto en algunos casos…
    Feliz dia!

  3. La verdad sí, me ha pasado que he hecho algo que se parece un poquito a algo de otros, no porque lo hiciera a propósito, sino porque ha sido coincidencia. Amigos me lo han dicho, el parecido es casi nulo así que no he hecho caso y preservado lo que he escrito en mis canciones. Pero sí, el riesgo lo tenemos todos y yo tampoco soy inmune, je.

  4. Muy buena serie, Noel… por cierto, hay una canción de JAR (Solo el Eco) muy similar a una de Reik (Creo en Ti) un amigo Ingeniero en Audio me las mostró y analizamos a fondo, resulta que a las 2 bandas les produce Kiko Cibrián. Yo no quise polemizar, y como tu lo iniciaste solo t digo 🙂

  5. UZIEL: ¡Sí vos! ¡Se parecen un poquito! Je. ¿Por qué le tenés miedo a polemizar? Je. ¿Qué yo comencé? No papá, ellos comenzaron, consciente o inconscientemente, hay un hecho: Los músicos, arreglistas, cantantes o productores cristianos arreglan o componen canciones similares a las seculares. Yo no sé si a propósito, ¡confío de que no!, pero como uno no tiene acceso para preguntarles directamente, supongo que no es intencional. Igual estas similitudes sirven para quienes venimos detrás de ellos y tener cuidado con los parecidos, principalmente por las demandas por plagio de las que hablaré en la 3ra. y última parte de la serie que publico mañana. ¡Saludos my friend!

  6. No tengo miedo a polemizar, bro, pero para ser honesto sí es mucho descaro de parte de los «plagiarios». Una cosa es tener influencias musicales, y otra muy distinta es plagiar sus ideas y letras. Además de poco profesional demuestra una mente muy pobre, creativamente hablando. Saludos my friend!!!

  7. Dios los ilumine. Dios no necesita la musical del diablo. En el cielo sobra la lirica y la melodia. Yo personalmente se que para Dios solo lo mejor y genuino.

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